Urbanismo

Un ‘roadshow’ inmobiliario por Europa para seducir a Carmena

DCN, promotor de la Operación Chamartín, propone al consistorio la visita a varios megaproyectos

Estación central en Róterdam.
Estación central en Róterdam.

La nueva etapa de negociación entre el Ayuntamiento de Madrid y la empresa Distrito Castellana Norte (DCN) para desarrollar la conocida como Operación Chamartín, comenzó este pasado lunes con una propuesta curiosa. En la primera reunión de la mesa técnica en la sede de la alcaldía, la promotora controlada por el BBVA trasladó una invitación a los responsables municipales para viajar juntos a conocer las experiencias de otros grandes proyectos urbanísticos europeos.

La propuesta llegó de la mano de Simon Smithson, arquitecto y socio del estudio británico Rogers Stirk Harbour + Partners, que acudió a la reunión como asesor de DCN, según informan fuentes presentes en la primera de las esperadas reuniones técnicas. Entre los asistentes se encontraban además José Manuel Calvo, concejal de Urbanismo, Antonio Béjar, presidente de DCN, y Juan Bravo, nuevo presidente de Adif.

La intención mostrada por el arquitecto es que los responsables municipales puedan conocer de primera mano, en un roadshow por varias ciudades europeas, cuáles han sido las experiencias en grandes proyectos urbanísticos y, especialmente, la regeneración de los entornos ferroviarios, como es el caso de la estación de Chamartín en el caso madrileño. Incluso llegó a mencionar algunos de esos destinos como Milán, Róterdam o Hamburgo.

Los allí presentes aseguran que los responsables municipales acogieron la oferta con buena disposición. “El ayuntamiento no respondió afirmativamente”, explican desde la concejalía de Urbanismo. Todavía no hay definidos quién concretamente visitaría esos ámbitos urbanos, si sería a nivel técnico o político, porque la propuesta aún no se ha formalizado.

La negociación en comisiones técnicas comenzaron este pasado lunes intentando acercar las posturas divergentes del consistorio liderado por Manuela Carmena, por una parte, y DCN (controlada por BBVA en un 75% y por Grupo San José en un 25%), Fomento, Adif, Renfe y Comunidad de Madrid en el otro lado.

Este proyecto nació originariamente en 1993, impulsado por el ministro socialista José Borrell, para urbanizar los terrenos en el entorno de la estación de Chamartín para salvar esa brecha en el norte de la ciudad. Tras varios intentos infructuosos, BBVA rescató la operación en 2015 en sintonía con Fomento, Comunidad de Madrid y Ayuntamiento, dirigidos entonces por el PP. La comisión de urbanismo llegó a aprobar ese plan, en el que el promotor se comprometía a invertir 6.000 millones de euros.

Sin embargo, el cambio de color político en la corporación local, hizo que PSOE y Ahora Madrid tumbaran el proyecto de DCN este año y aprobasen un plan alternativo llamado Madrid Puerta Norte. A partir de ese momento, el Gobierno regional de Cristina Cifuentes, DCN, Renfe y Adif –que debía recibir 1.200 millones del promotor por esos terrenos– presentaron demandas contra la decisión municipal.

Con la llegada al cargo del nuevo ministro de Fomento, Íñigo de la Serna, comenzó un nuevo proceso de negociación, en mesas de trabajo que se reunirán cada dos semanas a nivel técnico y con una de seguimiento de carácter mensual.

La propuesta del estudio Rogers Stirk Harbour + Partners, autor entre otros proyectos de la T4 de Madrid junto a Estudio Lamela y participante en el diseño de Distrito Castellana Norte, pasa por conocer planes de regeneración ferroviaria parecidos en Europa.

Los proyectos

Uno de los principales proyectos es el desarrollo del entorno de la estación de King Cross en Londres, en una ubicación tradicionalmente industrial y con múltiples edificios en desuso y vías muertas. La colindante St. Pancras International es el destino del Eurostar y allí se han creado 10 hectáreas de parques y espacios públicos mediante el desmantelamiento de vías.

En Ámsterdam, Zuidas es el proyecto urbano más importante del país, un plan que comenzó en los años noventa y que afecta a 270 hectáreas aisladas de la ciudad. Pensado inicialmente como zona terciaria, actualmente cuenta con 1,6 millones de metros cuadrados de oficinas, pero también usos dotacionales y viviendas.

También desde el final de los años noventa, en Hamburgo se desarrolla Hafencity sobre 127 hectáreas en la antigua zona del puerto de descarga, con la construcción de 1.800 viviendas y más de 700 empresas instaladas en la zona.

Otra de las iniciativas es el de Europacity, en Berlin, en un nuevo entorno urbano en 40 hectáreas en la cercanías de la Estación Central. O la de Portanuova en Milán, que afecta a 36 hectáreas donde se ubican edificios de oficinas, viviendas, hoteles, centro de convenciones y equipamientos. En el caso de Madrid, DCN contemplaba equipamientos, oficinas y viviendas en más de 300 hectáreas.

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