Industria farmacéutica

Grifols estrena dirección bicéfala con la compra a Hologic como primera misión

Grifols anuncia la dimisión de Víctor Grifols como consejero delegado

Víctor Grífols (a la derecha), presidente de Grifols, junto los nuevos consejeros delegados: su hijo Víctor (primero por la izquierda) y su hermano Raimon, tras la última junta de accionistas celebrada en mayo en Barcelona.
Víctor Grífols (a la derecha), presidente de Grifols, junto los nuevos consejeros delegados: su hijo Víctor (primero por la izquierda) y su hermano Raimon, tras la última junta de accionistas celebrada en mayo en Barcelona.

Grifols anunció este lunes la dimisión de Víctor Grifols (Barcelona, 1950) como consejero delegado, aunque permanecerá como presidente no ejecutivo, y el nombramiento de su hijo Víctor y de su hermano Raimon como los nuevos primeros ejecutivos. Ambos deberán cerrar la compra de la unidad de diagnóstico de Hologic, la segunda mayor transacción de la historia de la catalana.

La etapa del actual presidente como máximo directivo del laboratorio fundado por su abuelo en 1940 llega a su fin. Tras 30 años como consejero delegado, y 15 como presidente, en el que ha puesto las bases de la actual Grifols –cotizada en el Ibex 35–, presenta la dimisión como primer ejecutivo y cede el testigo a su hermano y a su hijo.

La decisión ya fue aprobada en el plan de sucesión de diciembre de 2015, pero ayer fue comunicada a la CNMV, con efectos a partir del 1 de enero de 2017. Los nuevos consejeros delegados, con carácter solidario, son Raimon Grifols Roura y Víctor Grifols Deu, quien será el primer representante de la cuarta generación que llega al liderazgo de la compañía de hemoderivados.

GRIFOLS 24,35 2,83%

Raimon Grifols (Barcelona, 1964) es licenciado en Derecho por la Universidad de Barcelona, miembro del consejo de administración de Grifols desde 2015 y socio del bufete Osborne Clarke, desde donde ha ayudado hasta ahora en la estructuración de las grandes operaciones de la empresa en los últimos años.

Por su parte, Grifols Deu (Barcelona, 1976), es licenciado en Administración y Dirección de Empresas por la Universidad Raimon Llull y cuenta con un MBA por la Michael Smurfit Business School de Dublín. Se incorporó a la empresa familiar en 2001 y desde entonces su trabajo ha estado ligado al área financiera. Es consejero desde mayo.

Respecto a cómo compartirán las funciones, la compañía dejó claro que formarán un tándem, sin cometidos específicos. “Es como un matrimonio moderno, los dos se reparten las tareas”, explicó el presidente en mayo tras la última junta de accionistas. “Las decisiones se tomarán en comité de dirección como hasta ahora”, aseguró Grifols, que asumirá el papel de presidente no ejecutivo y consejero dominical.

La familia fundadora y otros directivos controlan actualmente el 36,4% del capital a través de las sociedades Deria, Scranton y Thortol, que agrupan diversas ramas familiares. El resto permanece en manos de inversores institucionales y como free float.

El legado de Víctor Grífols

Precisamente la salida a Bolsa, dirigida por Víctor Grífols hace 10 años, es uno de los grandes legados de su trabajo. Desde entonces, ha multiplicado casi por 12 veces su capitalización e ingresa 20 veces más.

El gran salto de la empresa en los últimos años se ha realizado a base de adquisiciones. Por encima de todas ellas se encuentra la de la estadounidense Talecris, aprobada en 2011. Tras esa compra, se convirtió en el tercer productor de hemoderivados del mundo tras Baxalta y CSL. Por esa transacción pagó alrededor de 3.400 millones de dólares (2.800 millones al cambio de ese año).

Después llegaría una ristra de operaciones corporativas, entre la que destaca la compra de la unidad de diagnóstico de Novartis (1.675 millones de dólares) y la anunciada la pasada semana, de Hologic (1.850 millones de dólares), la segunda mayor de su historia y que será el primer gran cometido de los dos ejecutivos, que deberán encargarse del cierre. Estas adquisiciones vienen a reforzar el área de diagnóstico de Grifols (16,5% de la facturación actual), que junto a la división de hospitales, es uno de los campos donde más puede crecer la compañía.

Desde la compra de Talecris, la empresa ganó en internacionalización (el 95% de las ventas vienen de fuera de España) y su mercado neurálgico pasó a ser Estados Unidos, donde dispone de los centros de donación de sangre.

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