Cumbre europea

La UE despide 2016 con acuerdos en migración y bronca sobre Rusia

La UE reafirma el acuerdo con Turquía sobre refugiados y ofrece ayuda a los países africanos

Francia y Reino Unido piden mano dura con Moscú por Alepo, pero el resto de socios se niega

El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy (i), durante la reunión que ha mantenido hoy con la canciller alemana, Angela Merkel, previa al Consejo Europeo que se celebra hoy en Bruselas. EFEPresidencia del Gobierno
El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy (i), durante la reunión que ha mantenido hoy con la canciller alemana, Angela Merkel, previa al Consejo Europeo que se celebra hoy en Bruselas. EFE/Presidencia del Gobierno EFE

El presidente del Consejo Europeo, Donald Tusk, ha recortado de dos días a uno la duración de la última cumbre europea del año (celebrada hoy en Bruselas) con la esperanza, tal vez, de que la división del club pasase algo desapercibida. Pero ha bastadouna sola jornada para poner de manifiesto la profunda desorientación que sufre el club, debilitado por crisis internas como el brexit, desconcertado ante la próxima llegada al poder de Donald Trump e impotente ante un presidente ruso, Vladimir Putin, que pasa a sangre y fuego sobre un antiguo feudo de la diplomacia francesa y europea como Siria.

El último Consejo Europeo del año apenas logra salvar el acuerdo con Turquía sobre refugiados, cuestionado por países como Austria por la represión desencadenada por el régimen de Erdogan tras el fallido golpe de Estado en julio. La mayoría de los socios, encabezados por la canciller alemana Angela Merkel, se aferran a un acuerdo que ha logrado reducir la llegada de refugiados desde la costa turca de más de 10.000 a la semana a menos de un centenar.

Los 28 países de la UE también insisten en la agenda migratoria con África y reclamaron la aprobación del llamado plan Juncker internacional, un programa de inversión para intentar movilizar 44.000 millones de euros a partir de un fondo comunitario de 3.100 millones. Una parte importante del programa se destinará a los países del Magreb, vitales para los intereses geoestratégicos de España.

Los países subsaharianos también han sido objeto de atención. El presidente de Níger, Mahamadou Issofou, incluso participó en una parte de la cumbre, en reconocimiento a la colaboración de su país en frenar la emigración hacia el Viejo Continente.

El gobierno de Níger ha logrado reducir el paso de emigrantes por el desierto de 70.000 en mayo a 1.500 en noviembre y ha aceptado el retorno desde Europa de 4.430 irregulares. La colaboración tuvo ayer su recompensa y la CE anunció ayudas a Níger por valor de más de 609 millones de euros y España, una ayuda bilateral de 18 millones de euros.

Pero el consenso es mucho menor en política internacional, con la guerra de Siria como espoleta de la última bronca europea del año.

“El Consejo Europeo debe pedir un alto el fuego y ayudar la evacuación”, exigió el presidente francés, François Hollande. La primera ministra británica, Theresa May, también abogó por la mano dura con “los responsables de las atrocidades”, que identificó como el régimen de Bachar el Assad y sus padrinos en Rusia e Irán.

Pero la mayoría de los socios, entre ellos el presidente del gobierno, Mariano Rajoy, no parecen dispuestos a enfrentarse abiertamente con Putin, con quien ya mantienen un conflicto sobre Ucrania. El frente contemporizador tampoco quiere adoptar una posición demasiado tajante antes de conocer la posición exacta de Trump.

La cumbre europea estudia en la noche del jueves condenar, al menos, la actuación del régimen sirio y del ruso, ofrecer un plan de evacuación a Alepo y exigir un alto el fuego.

Es la triste despedida de un 2016 que muchos líderes europeos no olvidarán por la secuencia de batacazos políticos y económicos de los últimos doce mees. Algunos, como David Cameron y Matteo Renzi ni siquiera llegaron a la última cita, tras perder un referéndum en sus países. Y otros, como Hollande, llegan con los meses contados, tras renunciar a presentarse a la reeleción en abril del año que viene. De los supervivientes, apenas Rajoy y Merkel pueden afrontar con cierta tranquilidad el año 2017.

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