Entidades financieras

Consulte si su fondo de inversión está entre las 400 carteras con acciones de Popular

Cientos de carteras españolas, entre fondos, sicavs y planes de pensiones, han sufrido los altibajos del banco que presidirá Emilio Saracho de forma inminente

Las carteras más cargadas con títulos del banco Ampliar foto

El diamante de la banca española en los años 90 y en el arranque del siglo actual, Popular, se ha convertido en un pedrusco para los inversores. Emilio Saracho asumirá su presidencia una vez que se celebre la junta de accionistas, previsiblemente en febrero, con el objetivo de que Ángel Ron asuma como propias de su gestión las pérdidas, que superarán de largo los 2.000 millones calculados en la ampliación de capital ejecutada en junio.

La entidad financiera se hunde un 96,5% desde el máximo de 28,2 euros por título –un precio ajustado de dividendos, agrupaciones y desdoblamientos de acciones y ampliaciones de capital conforme a los criterios de Bloomberg–, si bien desde que comenzaron a sonar los tambores de fusión ha recuperado posiciones.

Respecto al cierre del pasado lunes 28 de noviembre, cuando concluyó en sus mínimos desde 1987, a 0,771 euros por acción, se revaloriza un 28,5%, hasta los 0,991 a los que finalizó ayer.

Los accionistas con presencia en el consejo de administración han reducido su peso en el capital desde el 29,75% que tenían antes de la macroampliación de noviembre de 2012 hasta el 20,4% actual. Los particulares, especialmente los propios clientes, han sido un factor clave en las operaciones de captación de fondos propios de Popular.

Desde los mínimos que marcó a finales de noviembre el valor sube un 28%

El número de accionistas de la entidad financiera se situaba por debajo de los 150.000 a cierre de 2011; la opa sobre Pastor aumentó la cantidad a 227.000. La operación de rescate privado por 2.500 millones tras los test de estrés de 2012 subió el total a más de 318.000.

Una parte de los nuevos dueños fue apeándose del valor a medida que se producía su caída en desgracia. La suspensión del dividendo tras entregar uno en junio de 2012 y no recuperarlo hasta febrero de 2014, para volver a cancelarlo de nuevo el pasado mayo, al tiempo que anunciaba una nueva ampliación, no ha ayudado a mantener su base de accionistas.

Está por ver si Popular vuelve a retribuir en efectivo a sus socios en 2017 con al menos el 25% de su beneficio, como ha prometido oficiosamente. El compromiso de volver a entregar al menos el 40% del resultado en 2018 sí es un compromiso adquirido en el plan estratégico que en principio asume el futuro jefe de la entidad financiera.

Fuentes de la banca de inversión señalan que sin los pequeños accionistas –más de 303.000 a cierre de septiembre– no hubiera sacado adelante sus capitalizaciones. Los grandes fondos de inversión cuentan con una gran posición en el capital en el entorno del 70%, según los datos recopilados por Bloomberg. Son los propietarios de títulos valorados en 2.800 millones de euros, frente a los poco más de 800 millones que se reparten los representados en el consejo, como la Sindicatura de Accionistas, ligada al Opus Dei, con 360 millones de euros, los inversores mexicanos liderados por la familia Del Valle (170 millones), Crédit Mutuel (160) y Allianz (120 millones).

El número de accionistas de la entidad supera los 300.000

Entre los accionistas de Popular hay más de 400 carteras españolas con títulos, entre fondos de inversión, planes de pensiones y sociedades de inversión de capital variable (sicavs), según datos de Morningstar, actualizados en función del vehículo a cierre de junio o de septiembre (véase gráfico).

El compartimento denominado Yellowstone del fondo Esfera es el que más parte de su dinero tenía apostado a cierre del tercer trimestre en acciones de la entidad presidida por Ángel Ron, con un 8,72% de sus inversiones financieras. Otras 68 carteras tenían más del 2%; entre este porcentaje y el 1% había 65, mientras que otras 270 contaban con algún título, según Morningstar.

Desde que Ángel Ron se convirtió en el presidente único de Popular, el 22 de marzo de 2006 tras la renuncia de Javier Valls Taberner, la acción ha caído un 95%, si bien los socios han recibido más de cinco euros en dividendos por acción. La inflación de papel en los últimos 10 años ha sido espectacular, al pasar de 243 millones de títulos a los cerca de 4.200 millones actuales.

En el ranking por capitalización, Popular es el séptimo banco del Ibex, con unos 4.200 millones de euros, por detrás de Santander (68.300 millones), BBVA (40.700), CaixaBank (18.400), Bankia (10.700), Sabadell (7.300 millones) y Bankinter (6.600 millones de euros). La actual dirección de Popular descarta una ampliación de capital como le recomienda la banca de inversión, según publicó este periódico el pasado martes.

Los títulos caen un 21% desde la ampliación

La tercera captación de capital en menos de cuatro años ejecutada por Popular el pasado junio –en noviembre de 2012 recaudó 2.500 millones de euros en fondos propios y en diciembre de 2013 los inversores mexicanos inyectaron otros 450– se hizo a un precio de cada acción nueva de 1,25 euros por acción. Una valoración que hubiera sido de 0,25 euros por título de no ser por la agrupación de títulos (contrasplit, en la jerga) de cinco a uno que llevó a cabo en junio de 2013.

Pues bien, respecto a ese precio de emisión la caída es del 20,7%. Aunque lo que debieron pagar los que suscribieron la ampliación fue más, puesto que para comprar 13 acciones nuevas a 1,25 euros cada una de ellas necesitaron 14 derechos. Estos últimos cotizaron durante el periodo en el que se pudo acudir a un mínimo de 0,13 euros. Por lo tanto, el precio más barato al que se pudo entrar en Popular a través de la ampliación fue de 1,39 euros por título.

La buena noticia es que el consenso de analistas recopilado por Bloomberg asigna un precio objetivo medio a Popular de 1,20 euros por acción, lo que supone un potencial de revalorización para el valor del 21%. Eso sí, hay varias casas de análisis que son extremadamente cautas con la entidad financiera, como Morgan Stanley, que rebajó ayer su precio objetivo hasta los 0,95 euros por acción desde los 1,1. Otros expertos muy duros con Popular son Fidentiis, que valora cada acción a 0,88 euros; N+1 (0,9 euros) y Credit Suisse (0,7).
El mayor riesgo que ven los analistas menos optimistas es el de que ejecute en tiempo y forma el plan de saneamiento, que pasa por elevar la cobertura de los activos problemáticos al 50% desde el 37% actual y sacudirse de una tacada alrededor de 6.000 millones de euros en ladrillo a través de la colocación de su inmobiliaria en Bolsa.

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