Infraestructuras

Isolux se relanza en el exterior y va a por contratos por 15.000 millones

Crea seis oficinas principales en España, India, EE UU, Perú, Argentina y Abu Dabi

Nemesio Fernández-Cuesta, presidente de Isolux.
Nemesio Fernández-Cuesta, presidente de Isolux.

La dirección del grupo Isolux Corsán confía en que haya un antes y un después de su saneamiento financiero. Tras verse en riesgo de concurso de acreedores y alejada de los grandes proyectos internacionales por los altos niveles de apalancamiento, la compañía va a apoyarse en su nueva estructura de capital y deuda para relanzar la actividad exterior.

En el radar tiene concursos por 15.000 millones de euros a los que ha empezado a presentar ofertas. Según ha podido saber este periódico, el ratio de éxito u objetivo de conversión en contratos en firme, en esta primera oleada, es del 10%.

El nuevo presidente, Nemesio Fernández-Cuesta, ha impuesto la máxima de que la organización no puede parar la maquinaria de la contratación, aunque haciendo más hincapié que nunca en la búsqueda de proyectos rentables y con el mínimo riesgo posible. Entre las primeras decisiones a nivel estratégico está la de descentralizar la gestión de las operaciones y dotar de fuerte autonomía y responsabilidad a seis oficinas principales.

La empresa confía a su centro de operaciones en Madrid la actividad en España y resto de Europa; la contratación en Estados Unidos, Canadá y México se llevará desde la sede en Austin (Texas, Estados Unidos); la compañía mantiene como estratégica su oficina en Buenos Aires para atender sus notables intereses en Argentina; desde Lima (Perú) pretende coordinar la actividad en Brasil, Chile, Ecuador, Colombia y el propio Perú; la oficina de Nueva Delhi (India) trabajará en la expansión por India y tanteará oportunidades en el sudeste asiático, y desde Abu Dabi se buscará el desarrollo en Oriente Medio.

El grupo está usando avales de sus bancos accionistas para el relanzamiento exterior

Estas seis oficinas estratégicas para el grupo, desde las que se busca el crecimiento en infraestructuras, proyectos industriales y de transporte y distribución de energía, han sido reforzadas con la reubicación de personal de la casa. Isolux viene de pactar un duro ajuste en su área de construcción e ingeniería en España a la vista de las nulas expectativas de reactivación de la obra pública en el medio plazo.

  • Remontar las pérdidas

Isolux Corsán presentó unas pérdidas de 272 millones de euros en el primer semestre, con una cifra de negocio de 768 millones y un ebitda de 50 millones. Tras los abultados números rojos esperados este año, el foco para el próximo ejercicio se pondrá en la generación de caja y el citado relanzamiento de la actividad comercial. En la recuperación del resultado el próximo año debería jugar un papel fundamental la venta de los negocios en concesión.

El que ha sido considerado durante años como el séptimo grupo de construcción español, tras los seis cotizados, ha recibido una inyección de 150 millones de euros de sus bancos acreedores, y ahora accionistas, fondos que están siendo utilizados para reanimar proyectos en ejecución y empezar a cumplir con los acreedores comerciales. Pero el esfuerzo de los bancos que han lanzado el salvavidas a Isolux Corsán va más allá, garantizando cierta agilidad de movimientos en el mercado internacional por la vía de la prestación de los necesarios avales para concursar.

Antes de la profunda reconversión de la compañía, con ajuste de costes, desinversiones y una capitalización de deuda que la ha puesto en manos de la banca, Isolux ha perdido licitaciones en las que se había alzado con la mejor oferta.

La empresa viene de adjudicarse desde el verano la planta solar Kayenta, en Estados Unidos, por algo más de 50 millones de dólares; participa en el prototipo de una central nuclear en Argentina con un contrato de 105 millones; ampliará la autopista NH-74 en la India por 113 millones de euros, o ampliará la red de agua de dos distritos en Perú por otros 100 millones de euros.

La cartera de contratos marcaba 6.140 millones de euros (48% en el segmento de infraestructuras) al cierre de junio, tras un descenso del 14%.

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