Entrevista

Castillo: “En 2017 lanzaremos un fármaco contra el cáncer”

Guillermo Castillo, consejero delegado de Ipsen Pharma, desgrana los planes de la firma

cáncer

Guillermo Castillo (Guadalajara, 1969) lleva siete meses al frente de Ipsen Pharma, la filial española del grupo farmacéutico francés. Su tarea en la compañía está siendo “transformar y preparar la empresa para el lanzamiento de nuevos productos y para que se enfoque principalmente en oncología”.

¿Cómo progresa la transformación de la compañía?

El 88% de nuestra facturación en 2015 se enmarcó en oncología. Estamos muy especializados en nichos concretos dentro de esta especialidad, como son los tumores neuroendocrinos, el cáncer de próstata, el de vejiga... Vemos la oncología como un foco para la investigación. Nuestra nueva unidad española de oncología añadirá 20 personas a su plantilla el año que viene, con lo que llegará a los 125 trabajadores. Las autoridades españolas han aprobado un producto para cáncer renal avanzado y estamos preparando la compañía para poderlo lanzar. Se trata de Cabozantinib, una innovación terapéutica que va a aportar un beneficio clínico inédito en otros productos. Nuestra intención es poder lanzarlo a lo largo de 2017.

Su compañía espera facturar 110 millones de euros para 2020, cuando en 2015 cerraron con 75. ¿Cómo van a alimentar ese crecimiento?

Como compañía de tamaño medio no podemos competir con las grandes en cantidad. Queremos ser referente en oncología, pero en terapias muy dirigidas a tumores raros. Eso comportará un incremento de la inversión en I+D+i en España, ya que si aumentamos el lanzamiento de productos, necesitaremos también más ensayos clínicos en el país. No tenemos centros de investigación aquí: Ipsen hizo una apuesta por centralizarlos en Reino Unido, Estados Unidos y Francia. En España, hasta 2011 había un instituto de I+D+i, pero se recolocó al personal en esos tres países. Por lo pronto, este año esperamos cerrar con una facturación de unos 80 millones de euros, lo que supondría un crecimiento de casi el 6%.

Queremos ser un referente en oncología, pero en terapias muy dirigidas a tumores raros"

¿Cuántos ensayos clínicos podría traer Ipsen a España?

La intención es empezar 2017 con pruebas en cinco o seis hospitales del país, principalmente de Madrid y Barcelona. Además de ensayos clínicos, también tenemos algunos convenios de colaboración con centros en los que hacemos investigación básica. En 2015 invertimos cuatro millones de euros. Para el año que viene queremos llegar a unos seis millones. He de decir que cada vez se cuenta más con España para hacer ensayos clínicos. En los últimos 15 años se ha mejorado mucho en agilizar los procedimientos administrativos de aprobación.

¿El crecimiento proyectado será entonces orgánico?

Sí. Como filial española no nos planteamos compras, aunque una de las líneas estratégicas de crecimiento del grupo son los acuerdos de colaboración en comercialización e I+D+i. No descartamos cerrar algún acuerdo de este tipo en el futuro con compañías locales, pero lo primero es tener preparada la estructura de la organización para asegurar el lanzamiento de los productos.

¿Qué productos tienen más cerca de sacar a la venta?

Además del mencionado Cabozantinib, para cáncer renal avanzado, tenemos dos radiofármacos en las últimas fases de investigación clínica para tumores neuroendocrinos, uno para el diagnóstico y otro para el tratamiento. Pretendemos comercializarlos en 2018 o 2019, dependiendo de cómo vayan los ensayos. También tenemos el Telotristat Etiprato, para el síndrome carcinoide, cuyo desarrollo preclínico lo ha llevado a cabo una compañía estadounidense que ha adquirido el grupo Ipsen.

¿Ha habido cambios en la facturación de sus productos más vendidos?

No. Decapepil, un producto para el cáncer de próstata localmente avanzado y metastásico, es nuestro producto estrella. Después de este fármaco estaría Somatulina, para el tratamiento de tumores neuroendocrinos. Primero era solo para síntomas del tumor, pero a base de innovación sucesiva conseguimos una indicación para el control tumoral. Estos dos fármacos suponen más del 85% de nuestra facturación.

¿Cómo ve el mercado español?

Los datos macroeconómicos parecen decirnos que estamos mejorando. Tenemos nuevo Gobierno y lo que se prevé es que siga habiendo una evolución positiva y que se mantenga ese pacto de estabilidad con la industria para que podamos seguir invirtiendo en I+D+i. Farmaindustria inició un protocolo de colaboración con el Gobierno que sigue vivo. La idea es que podamos estar en un entorno estable.

¿Han mejorado los pagos de la Administración?

Por lo que a nosotros respecta, sí. Tenemos una parte importante de pago directo a hospitales, un 20% o 25% de nuestra facturación. El resto lo obtenemos a través de mayoristas a farmacias. Igual que antes sí que había un retraso muy grande, ahora, en nuestro caso concreto, estamos en una situación normal: las demoras son de entre 90 y 120 días.

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