Inversión

Kutxabank: “El mercado nos obligó a lanzar fondos garantizados”

Las gestoras de las cajas vascas administran más de 18.000 millones de euros

Joseba Orueta, consejero delegado de Kutxabank Gestión.
Joseba Orueta, consejero delegado de Kutxabank Gestión.

Joseba Orueta baja poco a Madrid. Ni falta que le hace. Desde la imponente Torre Iberdrola de Bilbao, el consejero delegado de Kutxabank Gestión ha conseguido que el grupo duplique su cuota de mercado en productos de inversión y previsión social complementaria. De tener menos de un 3%, a rozar el 6% y codearse con gigantes bancarios como Bankia o Banco Sabadell. Entre fondos, planes de pensiones y EPSV (el formato de planes de pensiones para el País Vasco), el grupo administra más de 18.000 millones de euros.

¿La clave del éxito? Un cóctel entre entidades bien gestionadas, una arraigada cultura de la inversión en la comunidad autónoma vasca y una decidida apuesta por las carteras delegadas.

El ‘efecto Ikea’ de la inversión amateur

El País Vasco tiene una querencia por la inversión que viene de largo. De acuerdo con los últimos estudios elaborados por Inverco, se trata de la comunidad autónoma donde los fondos de inversión y los productos de previsión social complementaria tienen un mayor peso en relación al PIB.

“Aquí ha habido siempre mucha cultura de la inversión. Cualquiera con estatus tenía su carné del Athletic y su acciones de BBV o de Iberdrola”, apunta Orueta.“Además, esta ha sido una tierra con mucha cultura empresarial”.

Eso sí, la tolerancia a la hora de registrar pérdidas con la cartera propia de acciones es mayor que cuando la administra una gestora. “Es lo que llamo el ‘efecto IKEA’. Si es el propio cliente quien ha elegido en qué invertir, siempre será más tolerante a las pérdidas que si las sufre en su fondo de inversión”.

BBK –la caja de ahorros de referencia en Vizcaya y que en 2010 se fusionó con Kutxa y Caja Vital para dar lugar a Kutxabank– apostó hace ahora una década por el modelo de gestión discrecional de carteras: el cliente firma un contrato con la entidad financiera, por el que le autoriza a ir modificando su mix de fondos de inversión en función de las condiciones de mercado.

“Este modelo, que hemos implantado en todo el grupo Kutxabank [que incluye Cajasur], es parecido al de los fondos perfilados, o los fondos de fondos. Creemos que tener un buen mix de fondos de inversión es la opción ideal para el inversor porque le permite tener en una variedad de activos muy diversificada, gestionados con criterios profesionales”.

En 2013, las carteras gestionadas tan solo representaban el 20% del total de fondos gestionados por Kutxabank Gestión, pero a día de hoy esta estrategia representa el 50% del total: 6.000 millones de los 12.000 millones de euros que el grupo administra en fondos. La mayor parte del dinero que Kutxabank tiene en esta estrategia lo tiene en fondos propios, pero un 15% está en fondos de inversión de terceros. “Fundamentalmente en productos de renta variable de emergentes, fondos de renta fija complejos y otros vehículos que aportan valor añadido a los clientes más sofisticados”, explica Orueta.


La presión del cliente

Después de tres años excepcionales en el mercado de los fondos de inversión (2013, 2014 y 2015) durante los cuales tuvo un excelente comportamiento la Bolsa y la inversión en renta fija, a mediados del año pasado las tornas empezaron a cambiar. “A partir de agosto del pasado ejercicio vivimos una sucesión de acontecimientos que provocaron mucha volatilidad: China, el petróleo, las dudas sobre el crecimiento mundial, el ‘brexit’. Esto ha hecho que algunos clientes se asusten y demanden otro tipo de productos más conservadores”.

Según relata Orueta, “la presión del mercado ha hecho que tengamos que volver a lanzar fondos garantizados y fondos con objetivo de rentabilidad, que son productos que tienen un bajo valor añadido”. Reconoce que esta estrategia puede ser contraria a la defendida con las carteras delegadas, “pero hay que entender a los clientes, y ellos son soberanos”.

El consejero delegado de Kutxabank Gestión recuerda que Caixabank era la entidad que había sufrido más retirada de dinero de fondos hasta mitad de ejercicio. “Tras años apostando por los fondos perfilados, en un semestre vieron como tenían más de 600 millones de reembolsos netos, y decidieron sacar el un fondo referenciado al euríbor que captó 3.000 millones en dos meses”.

El directivo explica que el fondo de inversión no es un producto para rentas altas, sino que es comprado por espectro muy amplio de clientes. “Somos bancos universales, y las inversiones medias en fondos no superan los 20.000 euros. Eso lo tenemos que tener todos muy presente. Y ser comprensivos con los clientes que son ultraconservadores y no quieren arriesgar absolutamente nada”.

Pese a todo, Orueta asegura que la primera opción que siguen ofreciendo a los clientes es la de las carteras delegadas. “Aunque ahora se haya estancado el peso que iba ganando, seguimos creyendo que en el largo plazo es la mejor alternativa que tiene cualquier cliente que quiera conseguir una rentabilidad que bata a la inflación”.

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