Tribunales

La Justicia británica dicta que el Parlamento debe autorizar el 'brexit'

Esta autorización es necesaria para que el Gobierno active el artículo 50

Atlas

El plan de la primera ministra británica Theresa May de iniciar el proceso de separación de la Unión Europea el próximo marzo sin contar con el parlamento sufrió hoy un fuerte varapalo. El Tribunal Superior británico dictaminó que May deberá someter a la aprobación del parlamento la activación del artículo 50 del Tratato de Lisboa, con el que se da inicio al período de dos años para que un país miembro abandone la UE. El alto tribunal defiende que “la norma más fundamental de la legislación constitucional británica es que el parlamento es soberano y puede hacer o deshacer cualquier ley”. El juez jefe John Thomas aclaró que la decisión es una pura cuestión legal. “El tribunal no valora ni expresa ninguna opinión sobre los méritos de abandonar la Unión Europea: esa es una cuestión política”, subrayó.

La decisión de abandonar la Unión Europea queda ahora en manos del parlamento y aunque no se espera que dé marcha atrás a una decisión aprobada en referéndum por una mayoría del 52% de los votos frente al 48%, aunque el plebiscito no fuera vinculante, sí promete alterar de forma notable el calendario previsto por May y podría echar por tierra el plan inicial de activar un brexit duro, que restrinja la libertad de circulación de personas e impida por tanto el acceso al mercado único europeo. Por lo pronto, el ejecutivo de Theresa May recurrirá la decisión de la justicia británica, en una vista que se celebrará entre los días 5 y de 8 diciembre y que puede suponer el primer retraso para iniciar las negociaciones del brexit en marzo.

“El Gobierno está decepcionado con la decisión del tribunal”, declaró en la Cámara de los Comunes Liam Fox, ministro de Comercio Internacional y abanderado del brexit. “El país votó por salir de la Unión Europea en un referéndum aprobado por una ley del Parlamento, y el Gobierno está decidido a respetar el resultado del referéndum”, en el que casi un 52% de los británicos apoyó abandonar el bloque europeo, añadió.

El líder en funciones del eurófobo UKIP, Nigel Farage, alertó de una posible “traición” de la voluntad popular. “Temo que ahora se intentará todo para bloquear o retrasar la invocación del artículo 50. Si es así, (los diputados) no tienen ni idea del grado de indignación pública que provocarán”, manifestó en un comunicado.

El veredicto conocido ayer surge de la denuncia presentada pocos días después de la celebración del referéndum del pasado 23 de junio por Gina Miller, una ejecutiva de la City, y otros seis demandantes que cuestionan la autoridad del Gobierno para gestionar el brexit sin contar con el Parlamento. Miller saludó el dictamen y pidió al Ejecutivo que tome “la sabia decisión de no apelar”.

Por su parte, el líder de los laboristas, Jeremy Corbin, señaló que su formación “respeta la decisión del pueblo británico de abandonar la Unión Europea, pero debe haber transparencia y responsabilidad hacia el Parlamento sobro los términos del brexit”.

Nicola Sturgeon, la primera ministra de Escocia, donde el apoyo a la permanencia en la UE es mayoritario, se sumó a las voces de quienes reclaman al ejecutivo de May que sea el parlamento quien supervise el proceso del brexit y aludió al caos y la confusión que en su opinión existe en el gobierno británico.

Mayoría de diputados a favor del remain

El gobierno tiene intención de mantener la fecha de finales de marzo como el momento para activar el artículo 50 del Tratado de Lisboa, según señaló la portavoz oficial de la primera ministra Theresa May. La votación del brexit va a suponer todo un desafío para un Parlamento de mayoría conservadora pero en el que la mayoría de los diputados votó en el referéndum a favor de la continuidad de Reino Unido en la UE y que ahora son representantes de jurisdicciones en las que se optó por el brexit.

Aunque lleguen a votar en contra de sus convicciones personales no se espera que decidan frenar una decisión aprobada en referéndum y que puede además dar alas a la formación euroescépitca Ukip y plantear de nuevo un problema para el partido tory. Muchos analistas apuntaban ya ayer en la prensa británica que la decisión de la justicia británica hace más probables unas elecciones generales anticipadas. Después de todo, Theresa May, quien debe pilotar el proceso de separación de Reino Unido de la UE, no ha sido elegida en las urnas ya que fue designada por el partido conservadora como nueva líder de la formación en sustitución del dimitido David Cameron.

Mientras se resuelve el recurso del ejecutivo ante el Tribunal Superior, May tendrá a partir de ahora que afrontar críticas más intensas en el parlamento a su diseño de brexit. La primera ministra británica mantendrá mañana una conversación telefónica con el presidente de la Comisión Europea (CE), Jean-Claude Juncker. desde la Unión Europea, con Angela Merkel y François Hollande a la cabeza, ya se ha apremiado a Reino Unido a iniciar cuanto antes los trámites para su separación de la UE.

La respuesta de los inversores

La decisión de la justicia británica ha tenido un efecto inmediato en la cotización de la libra, que se aprecia el 1% y se dispara a los 1,24 dólares. Es la reacción más evidente en un mercado en el que estos días ha crecido el nerviosismo ante la posibilidad de una victoria del candidato republicano Donald Trump. Las Bolsas europeas, que comenzaron la jornada con leves caídas, se anotan ligeros avances con la excepción del FTSE londinense, que cae el 0,17%.

La Bolsa británica ha sacado partido del brexit y de la fuerte depreciación de la libra, que hace más competitivas las exportaciones. En el balance anual, el Ftse sube el 9%, frente a las pérdidas que sufre el conjunto de Bolsas europeas. 



Normas
Entra en El País para participar