Transporte

CAF, apartada por la SNCF de un pedido por 3.000 millones

El operador público encargará 371 trenes para las Cercanías de París

Oliver Wyman desaconseja la adjudicación a la vasca por falta de capacidad industrial

CAF tiene una planta en el sur de Francia que tendría que ampliar para atender el encargo

Nave de acabado de trenes de CAF.
Nave de acabado de trenes de CAF.

El fabricante vasco de trenes CAF ha pasado de acariciar el que sería el mayor contrato de su historia, por una cifra de 3.000 a 3.500 millones de euros, a ver cómo se aleja tras la opinión desfavorable de la consultora Oliver Wyman sobre sus posibilidades de atender el pedido. Este parte del potente operador público francés SNCF, que lanzó meses atrás un concurso internacional para la adquisición de 371 trenes para el servicio de cercanías en el área de París.

La propia SNCF encargó un informe a una auditora independiente, en este caso Oliver Wyman, para determinar si la española, que había presentado la mejor oferta, tenía capacidad para entregar el material rodante a un ritmo de 71 unidades por año a partir de 2021. La conclusión ha sido contraria, según ha trascendido en medios franceses, pese a que CAF cuenta con una pequeña planta en el país vecino y se ofrecía a aumentar su capacidad de producción si se alzaba con el encargo.

Ni la SNCF ni CAF han hecho valoraciones en público, pero fuentes cercanas al proceso hablan del recurso, armado con un contrainforme, como única vía posible para que CAF defienda la posición. Una misión complicada por cuanto el fabricante tendría que levantarse contra uno de los principales operadores europeos y los intereses de uno de sus mayores rivales, el fabricante francés Alstom, que juega en casa. Y es que este último, en consorcio con la canadiense Bombardier, están al rebote de la jugosa adjudicación como finalista y tras haber realizado peor oferta.

La empresa adjudicataria tendrá que entregar 71 trenes al año a partir de 2021

Ahora, el consorcio tendrá que presentar una precio final antes del día 7 y la adjudicación en firme se espera entre finales de este año y principios de 2017.

  • Los problemas de Alstom

Las fuentes consultadas llaman la atención sobre el anuncio de septiembre, por parte de Alstom, acerca del posible cierre de una de sus principales plantas francesas, la de Belfort. Al noreste del país, se trata de la cuna del tren de alta velocidad TGV y su clausura se debería a la falta de pedidos.

Un recorte al que respondió de inmediato la clase política gala afirmando que sería un duro impacto para el país. El propio primer ministro, Manuel Valls consideraba “inaceptable” el cierre de Belfort y el ministro de Economía, Michel Sapin, llegó a afirmar que el presidente había pedido a su gabinete que salvaran la fábrica.

También está baja de pedidos la planta de Alstom en Valenciennes, al norte del país, desde donde se atendería el contrato de trenes regionales.

Como mar de fondo resuenan los próximos comicios en Francia a la vuelta de medio año. A primeros de octubre el Gobierno ya adjudicó a Alstom un pedido de 21 trenes que saldrán de la emblemática fábrica de Belfort.

La planta de CAF en el sur de Francia, concretamente en la localidad de Bagnères-de-Bigorre, ha atendido encargos de tranvías para ciudades como Nantes o Besançon, pero el pedido de la SNCF obligaría a la contratación de más de 500 operarios y a su formación contrarreloj.

El responsable de CAF en Francia, Francis Nakache, ha declarado a la prensa local que el fabricante estaba dispuesto a llevar a cabo estos refuerzos y a apoyar desde sus plantas españolas cualquier déficit de capacidad. CAF ya cuenta con importantes pedidos internacionales, procedentes de países como Reino Unido y Holanda, por cifras entre 500 y 800 millones de euros.

Los dos protagonistas de esta fuerte controversia en Francia, CAF y Alstom, figuran entre los cuatro finalistas para la ampliación de la flota de alta velocidad de Renfe por una cifra cercana a los 2.600 millones. El pedido español, en el que la apertura de las propuestas técnicas espera la formación de Gobierno, es de 15 trenes ampliable en otros 15 y el mantenimiento de los mismos durante 30 años.

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