Infraestructuras

Alstom pide que Renfe mantenga el concurso del AVE

El fabricante alcanza su récord de pedidos a la planta española por el tirón de la exportación

AVE
Planta de Alstom en Santa Perpetua de Mogoda (Barcelona).

El fabricante francés de trenes Alstom confía en que el Gobierno en funciones de Mariano Rajoy siga adelante con el concurso para el primer pedido de trenes de alta velocidad tras 11 años de sequía en los pedidos de Renfe.

El presidente de la compañía en España, Antonio Moreno, ha señalado esta mañana a los medios de comunicación que la expectación de su empresa, y resto de la industria, es máxima. "Han pasado dos años desde que la ministra Ana Pastor anunciara la necesidad de trenes para reforzar la flota de alta velocidad de Renfe y aún pasará bastante tiempo hasta que el pedido pueda materializarse una vez fabricado y homologado", ha recordado el ejecutivo. A renglón seguido ha añadido que "la situación política no debería retrasar el concurso porque la necesidad de trenes existe".

Alstom y cuatro de sus competidores, Siemens, Bombardier, Talgo y CAF, presentaron sus ofertas el pasado 29 de julio para convertirse en proveedores de 15 trenes de alta velocidad, con posibilidad de ampliar con otras 15 unidades. El contrato, incluido el mantenimiento de este material rodante durante 30 años (con una posible prórroga de 10 años), está valorado en 2.600 millones de euros.

Oferta competitiva

Alstom es el único fabricante que puede jugar con dos bazas: el AGV que rueda ya en Italia, y el Dúplex que opera principalmente la firma francesa SNCF en España (cubre la ruta Barcelona-París), Francia, Alemania, Suiza y Luxemburgo. El primero es prácticamente imbatible en diseño, firma de Giugiaro. Y el segundo, con dos plantas y récord mundial de velocidad, ha demostrado ya su interoperabilidad entre fronteras europeas.

"Solo sabemos que Renfe está valorando las ofertas y aplaudimos la transparencia con la que se ha llevado a cabo el proceso, así como la concreción de los pliegos", ha afirmado Moreno. El primer ejecutivo de Alstom en España no ha querido desvelar el modelo con el que ha concurrido al concurso. Renfe pide una capacidad mínima de 400 viajeros en los nuevos trenes y Alstom cuenta con un AVE de dos plantas que rueda ya en distintos mercados.

Otro de los requerimientos del operador público es de una velocidad mínima en su nueva flota de 320 kilómetros por hora, hito que ya ha sido superado por los distintos aspirantes.

  • Reactivación

Con una planta de producción de trenes en la localidad barcelonesa de Santa Perpetua, Alstom ha pedido mayor dinamismo y previsibilidad en la renovación de flota a las Administraciones: "Con un pedido cada diez años no se puede mantener una industria", se ha quejado Antonio Moreno.

Pese al mal momento que atraviesa la inversión pública en España, la planta catalana de Alstom ha cerrado un año récord en pedidos. De la cartera de 700 millones firmada en el ejercicio 2015/2016, el 75% se debe a la exportación. La reserva de contratos ha crecido un 50% en el último año: "Podemos decir que tenemos una de las plantas más competitivas de la región", asegura Moreno.

La fábrica de Santa Perpetua ha vuelto a contratar personal, con la oferta de 100 empleos, tras meses de negociaciones en los que la empresa buscó mayor flexibilidad por parte de la plantilla para adaptar las horas de trabajo a los picos de demanda. Pese a las mejores expectativas, Moreno defiende que la industria española requiere mayor flexibilidad tras la reforma laboral.

Confianza en futuros pedidos en Europa

Si Latinoamérica ha tirado de la cartera de pedidos de la planta española de Alstom en los útlimos tiempos, con proyectos como el de las dos líneas de metro de Ciudad de Panamá, metro de Guadalajara (México) y la modernización de sistemas de cercanías en Chile, la empresa confía en un tirón de la demanda en Europa para seguir alimentando a la planta de Santa Perpetua.

Alstom España, con una facturación estable en los 400 millones anuales, debe el 35% de sus ventas a la producción de trenes, un 28% a los sistemas de señalización, un 25% a los servicios de mantenimiento, y un 12% a sistemas.

El grupo se ha centrado en el sector ferroviario tras la venta de su negocio de energía y tiene presentado un plan estratégico que debe elevar sus ingresos desde los 6.900 millones del último ejercicio a 10.000 millones en 2020. La cartera del conglomerado suma 30.400 millones en contratos y en el último año se han alcanzado pedidos a nivel global por 10.600 millones.

Con 3.000 millones de liquidez, la compañía se plantea adquisiciones puntuales en áreas como la ingeniería. La oficina española, según ha confirmado su responsable, también se encuentra enfrascada en el estudio de oportunidades de inversión.

En el apartado de los ahorros, Alstom busca ahorrar 250 millones anuales en los sistemas de compras.

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