Editorial

Transparencia en el nuevo euríbor

El Banco Central Europeo ha puesto en marcha desde julio un mecanismo de control detallado de cuantas operaciones lleven a cabo en el mercado monetario los 53 mayores bancos de la zona euro. Pretende con ello conocer de forma precisa los efectos sobre las entidades de la política monetaria, así como disponer de todos los datos para validar el nuevo euríbor que entrará en vigor en 2017. Aunque el Instituto Europeo de Mercados Monetarios (EMMI) ya acapara mucha información sobre las operaciones interbancarias, no está demás que el BCE haga su propio trabajo para proporcionar el mayor grado posible de rigor y transparencia al nuevo mecanismo que determine la principal referencia dee los contratos financieros entre banca y particulares. Ya en el pasado, ante la ausencia de una fiscalización detallada, algunos grandes bancos, sobre todo anglosajones, manipularon los datos para obtener referencias a su favor, lo que generó sanciones por parte de los reguladores americanos, británicos y comunitarios. Nada menos que 180 billones de euros es el volumen de contratos ligados al euríbor, aunque solo una pequeña parte de ellos son los créditos hipotecarios de los particulares. Tal volúmen aconseja extremar la transperencia, tanto en el diseño del nuevo referente, como en su aplicación ulterior.

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