Eafis

La jungla del asesoramiento financiero en España

El Consejo General de Economistas presenta su estudio sobre las eafis en España

Albert Ricart, miembro de Economistas Asesores Financiero (i), Luis Gardon de Indosuez CA (c) y Antonio Pedraza, presidente de la Comisión Financiera del Consejo General de Economistas durante la presentación del Estudio de las Empresas de Asesoramiento Financiero en España.
Albert Ricart, miembro de Economistas Asesores Financiero (i), Luis Gardon de Indosuez CA (c) y Antonio Pedraza, presidente de la Comisión Financiera del Consejo General de Economistas durante la presentación del Estudio de las Empresas de Asesoramiento Financiero en España. Consejo General de Economistas

Las Empresas de Asesoramiento Financiero españolas atraviesan un buen momento en lo que a crecimiento se refiere. Las eafis bajo control de una persona jurídica experimentaron un incremento del 12,5% en la facturación y un aumento del número de sus trabajadores del 5,19% entre 2014 y 2015. Pero aun así, el sector también tiene que afrontar varios desafíos, la reducción del 0,46% en sus beneficios en este periodo de tiempo y el problema del intrusismo en el sector.

Albert Ricart, autor del estudio sobre el estado de las eafis y miembro de Economistas Asesores Financieros, denuncia la necesidad de una regulación más concreta: “Al estar dentro de la regulación genérica del sector de las Empresas de Servicios de Inversión, hace más complicado el crecimiento de estas figuras en comparación con otros países de Europa”.

Actualmente la ley del Mercado de Valores rige sobre el sector desde el año 2007, con lo que obliga a estas empresas a estar supervisadas y autorizadas por la CNMV para un mejor servicio y protección de los inversores. Las eafis están obligadas a clasificar a sus clientes, determinar como de arriesgados son los distintos productos financieros, informar sobre los peligros y la complejidad a la hora de recomendar inversiones que se ajusten al perfil de riesgo y a evaluar a los clientes en función de sus conocimientos sobre el mercado y su capacidad de soportar pérdidas.

Es el último punto uno de los que mejor ejemplifica esa carencia legislativa a ojos del Consejo General de Economistas, ya que a la hora de determinar el perfil inversor de los clientes, no existe un método estandarizado para las distintas entidades. “Yo personalmente he hecho el test de idoneidad en cinco entidades diferentes y tengo tres perfiles opuestos” afirmaba Ricart.

El asesoramiento financiero no es una actividad reservada solo a las eafis, si ese consejo de inversión se realiza a través de otra actividad profesional no regulada, será legal siempre que no esté remunerado. Así mismo, si se presta de manera accesoria en otra actividad profesional reglada que sí contemple la remuneración, será permitido por la ley.

Pero los mayores competidores para las eafis y las principales amenazas para los inversores se tratan de las empresas alegales. Aprovechando las lagunas regulatorias y la libertad empresarial europea, numerosas entidades de dudoso perfil ofrecen servicios de asesoramiento a los inversores bajo la supervisión del homólogo chipriota de la CNMV, un organismo señalado por la ESMA por su manga ancha.

Ricart alerta sobre estas empresas fuera de la ley, ya que no cumplen los requisitos que deben de cumplir las eafis pero, ¿Cuáles son las causas de esa impunidad con la que actúan? Para Ricart “la causa principal es la falta de medios por parte de la CNMV para investigar, sancionar y expulsar a los intrusos, ya que el regulador solo actúa reactivamente”.

Pero no es el único motivo para el CGE, los altos costes de implantación y mantenimiento de las eafis, la actitud tímida por falta de medios de las asociaciones representativas del sector ante la denuncia de intrusos y la actitud complaciente de la Banca y sus agentes son la explicación ante la proliferación de estas empresas fuera de la ley.

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