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Kmina, la muleta ergonómica que reparte el peso en el antebrazo y evita el dolor de muñecas, manos y hombros.
Kmina, la muleta ergonómica que reparte el peso en el antebrazo y evita el dolor de muñecas, manos y hombros.

Muletas ergonómicas por ‘crowdfunding’

Kmina necesita recaudar 20.000 euros para fabricar 400 muletas

La empresa española Kmina ha diseñado una muleta ergonómica que reparte el peso en el antebrazo y evita el dolor de muñecas, manos y hombros. Mediante un crowdfunding, permite regalarlas a aquellas personas que las necesiten, o comprarlas para uso propio.

El ingeniero mecánico de ICAI Ignacio Mañero, uno de los tres socios fundadores, explica que la idea surgió de una necesidad, tras sufrir varias lesiones deportivas en ambos tobillos. "Siempre terminaba con muletas y el dolor de manos y muñecas que sufría debido al apoyo, me llevó a empezar a investigar sobre el tema”, recuerda.

El director general de Kmina, de 27 años, descubrió que el diseño de las muletas estaba muy poco evolucionado. “Un día, comiendo el típico postre donostiarra de nueces y queso, me fijé en que el cascanueces de mi casa tiene entre medias un muelle con el que, una vez cascada la nuez, vuelve a su posición original. Este detalle cotidiano me llevó a crear estas muletas”.

Su diseño cuenta con amortiguación y apoyo inclinado en el antebrazo, y reparte apropiadamente el peso del cuerpo, de modo que la muñeca y la mano soportan un 80% menos de carga.

El precio estándar es 99 euros, y han cubierto el 75% de los 20.000 euros que quieren recaudar

“Las patenté y después de meses de investigación, llegué a crear un prototipo en casa hecho con madera. Solo ese primer tipo ya me indicaba que el tipo de apoyo que estaba planteando era mucho más confortable que las muletas de toda la vida”, destaca.

Entonces decidió montar una empresa, y contactó con Alejandro Vañó, de 28 años, un antiguo compañero de consultoría de negocio, que se unió como director de operaciones.

Por último, ficharon como consejero al doctor Jaime Usabiaga, de 65 años, responsable del Servicio de Traumatología y Cirugía Ortopédica del Hospital Universitario Donostia (San Sebastián), para quien era “muy habitual recibir las quejas de muchos pacientes por el uso de muletas convencionales”.

El nuevo diseño ha sido probado por usuarios y profesionales del sector.

La campaña de crowdfunding, en Kickstarter, comenzó el 1 de octubre y en 19 días han alcanzado ya el 75% de los 20.000 euros que necesitan para la fabricación de un primer lote de 400 muletas.

Los colaboradores pueden comprar o donar las muletas a personas mayores, a enfermos neuromusculares y de ELA gracias a acuerdos de Kmina con las asociaciones CIMA, ASEM Madrid y Adela, respectivamente.

Las cantidades van desde los 49 euros por una muleta rebajada, hasta los 490 para aquellos que quieran comprar o donar 10 muletas de una vez. El precio estándar es 99 euros, frente a los 250 que cuesta una muleta de gama alta (de fibra de carbono, más ligera) en el mercado. La campaña termina el 31 de octubre (si no se alcanza el objetivo, los participantes recibirán su dinero de vuelta).

¿Por qué un crowdfunding? “Teníamos muchas ganas de poner en marcha esta técnica de financiación originaria de EE UU y nos hace mucha ilusión ver que también funciona en España. Creemos que en el futuro todos los productos innovadores optarán por esta vía de financiación”, afirma Mañero.

Pero si no sale el plan a, tienen un plan b. La aceleradora de empresas Lanzadera, del dueño de Mercadona Juan Roig, les ha seleccionado entre otros 19 proyectos en su cuarta edición, y les ofrece un préstamo de hasta 200.000 euros, por lo que si no consiguen la financiación necesaria a través de la campaña, optarán por esta vía.

Experiencia empresarial

Kmina
Los fundadores de Kmina, Ignacio Mañero y Alejandro Vañó.

Los tres socios de Kmina tienen amplia experiencia en el mundo empresarial. Alejandro Vañó es economista y ha trabajado en proyectos relacionados con compras y control de gestión. “Es una pieza clave a la hora de conseguir buenos acuerdos con proveedores y controlar todo el proceso de fabricación de las muletas”, explica Ignacio Mañero.

El doctor Jaime Usabiaga es catedrático en la Universidad del País Vasco, mientras que Mañero tiene experiencia en el diseño 3D y en crear procesos de fabricación innovadores. Como analista de desarrollo de negocio ha trabajado en una startup de pagos a través del móvil y ha cerrado acuerdos comerciales.

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