La OCU reclama a Samsung una respuesta global a todos los clientes

Galaxy Note 7
Pruebas bajo agua de un Galaxy Note 7. EFE

Tras el anuncio de Samsung del cese total de la producción, ventas y reemplazos del Galaxy Note 7 por el grave riesgo de incendio, la OCU se ha sumado a la petición del organismo que engloba a las principales organizaciones de consumidores de todo el mundo (Consumers International) de que Samsung ofrezca un plan de acción claro para todos los usuarios afectados por el Note 7. Dicho organismo se ha dirigido a la compañía surcoreana solicitándola la adopción de “serias medidas” destinadas a recuperar la confianza de los consumidores.

La institución española pide a la compañía que identifique claramente cuál ha sido el fallo en el proceso de control y testing del smartphone estrella y haga públicos los resultados. Igualmente, le exige una misma política de cambios y reembolsos para todos los consumidores, independientemente de su país o del lugar en que hayan adquirido su teléfono Note 7.

Consumers International exige esto tras comprobar que las condiciones ofrecidas a los compradores son distintas en unos países y en otros, y no se está dando la misma solución a los consumidores de Corea del Sur, que a los de EE UU o Australia. “De igual modo, no se está ofreciendo la misma información en todos los países”, critican.

“Los consumidores pedimos a Samsung un plan de acción global, claro y transparente (…) Samsung es una marca global en un mercado globalizado, y la solución debe ser también global, idéntica y satisfactoria para todos los consumidores”, subrayan desde la OCU.

Samsung debe asegurarse de que el procedimiento propuesto es válido para todos los consumidores, e incluye todas las facilidades para el cambio o la devolución y reembolso. Y además, que contemple un plan para manejar los residuos que se generen de manera respetuosa para el medio ambiente. “Solo de esa manera será posible recuperar la confianza de los consumidores en la marca”, insisten.

Las organizaciones de consumidores reclaman además más control y menos fallos. “Lo sucedido con el Galaxy Note 7, los graves problemas con la batería de este producto, un aparato de alta tecnología, demuestran que algo no se está haciendo bien: o los controles no han sido suficientes, o no se han respetado plazos, o no se ha probado en condiciones reales de uso y en distintas situaciones”, subrayan desde la OCU, que critica que una vez más es el consumidor quien se encuentra con un producto inseguro en sus manos.

Según estas organizaciones, cada vez son más frecuentes los llamamientos de las marcas por problemas de seguridad o fallos en sus productos. “Desde OCU pedimos a los fabricantes, y a Samsung en este caso, que se aseguren de que los productos que se comercialicen no presenten fallos como estos, que afectan directamente a la seguridad de los consumidores y que son difícilmente comprensibles, y más aún en un producto de alta gama que estaba llamado a ser un referente en su sector”.

Samsung ha aconsejado a sus clientes, tanto a los que tienen el Galaxy Note 7 original como a los que poseen una unidad de sustitución, que apaguen y dejen de usar el dispositivo. Aunque el terminal en cuestión no llegó a ponerse a la venta en España, si se han comercializados unos centenares a través de operadoras y a través de compra online en otros países.

La multinacional explica en su página web el procedimiento para el cambio de terminal (sustituyéndolo por un Galaxy S7 o S7 Edge y devolviendo la diferencia de precio) o, si lo prefieren, el reembolso íntegro del precio del móvil. La compañía indica que es preciso contactar con el operador o distribuidor al que se haya comprado el teléfono, y pone a disposición de los consumidores un número gratuito de contacto (el 900 100 807).

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