Telecomunicaciones

Samsung da 100 dólares a sus clientes de Note 7 si siguen con la marca y 25 si se va a otra

Entregará 100 dólares a los compradores que opten por adquirir otro terminal de su propia gama

Samsung empieza la recogida de los Galaxy Note 7, tanto de los originales como de los de sustitución.
Samsung empieza la recogida de los Galaxy Note 7, tanto de los originales como de los de sustitución.

El gigante tecnológico surcoreano Samsung empieza a dar forma a su plan para restaurar su credibilidad en el mercado tras el estrepitoso fracaso de su móvil estrella, el Galaxy Note 7. Un programa estratégico con el que también tratará de evitar una temida pérdida de clientes, pues se da por hecho que sus rivales (especialmente Apple, Huawei, Google, Lenovo y LG) tratarán de aprovechar las horas bajas del grupo asiático para robarle cuota de mercado. Especialmente en el segmento premium.

El primer paso ha sido dar incentivos económicos a los propietarios del fallido Note 7 en EE UU y Corea del Sur. Samsung está ofreciendo “como muestra de aprecio por la paciencia y fidelidad” un vale de 100 dólares (además de la diferencia de precio) a los dueños del terminal que decidan cambiarlo por otro modelo de su misma marca y 25 dólares “por las molestias” a quienes pidan el reembolso o se inclinen por cambiarlo por un modelo de otro fabricante. Da igual que sea un iPhone, un Pixel o un Mate. “Agradecemos la paciencia de nuestros consumidores, proveedores y socios comerciales por sobrellevar la carga en estos momentos de retos”, explicó Tim Baxter, presidente de Samsung América, quien añadió que están convencidos “de hacer lo correcto” para arreglar la situación. La firma también ha comenzado a ofrecer incentivos similares en Corea del Sur, informó Reuters.

Samsung, que el miércoles anunció que perderá cerca de 2.100 millones de euros en el tercer trimestre por el caso Note 7, está diseñando planes comerciales en los diferentes países donde está presente. En España, aún no lo tiene definido, según dijo un portavoz de la empresa. “Estamos estudiando si habrá o no incentivos económicos, o si lanzamos alguna oferta especial. Pronto lo comunicaremos”, añadió.

Por ahora, Samsung se ha limitado a decir en España que devolverá íntegramente el importe del Note 7 a los clientes cuando lo devuelvan o que estos podrán elegir otro modelo de la compañía (como el S7 y S 7 Edge) abonándole la diferencia. Orange también ha asegurado que está trabajando en un plan alternativo. “Próximamente daremos detalles a los clientes que hayan hecho una prereserva del teléfono defectuoso con Orange”. En España, apenas se han vendido unos centenares.

La OCU se sumó hoy a la petición del organismo que engloba a las principales organizaciones de consumidores de todo el mundo (Consumers International) de que Samsung ofrezca un plan de acción claro para todos los usuarios afectados por el Note 7. Dicho organismo señaló que se ha dirigido a la compañía surcoreana solicitándola la adopción de “serias medidas” destinadas a recuperar la confianza de los consumidores.

“Los consumidores pedimos a Samsung un plan de acción global, claro y transparente (…) Samsung es una marca global en un mercado globalizado, y la solución debe ser también global, idéntica y satisfactoria para todos los consumidores”, subrayan desde la OCU. Consumers International exige esto tras comprobar, dice, que las condiciones ofrecidas a los compradores son distintas en unos países y en otros, y no se está dando la misma solución a los consumidores de Corea del Sur, que a los de EE UU o Australia. “De igual modo, no se está ofreciendo la misma información en todos los países”, critican.

Pese al escenario adverso, la multinacional se recuperó este jueves en Bolsa, después de su desplome del martes, la mayor sufrida por la compañía desde 2008, que le provocó una pérdida de valor de 15.000 millones. Los títulos de la empresa subieron este jueves un 1,43%. El recorte en su previsión de beneficios trimestrales no parece haber pasado factura al grupo surcoreano. Sus inversores pujaron hoy por unas acciones que representan aproximadamente un cuarto de la capitalización total de la Bolsa. Los analistas advirtieron sobre la falta de alternativas de inversión ante la crisis de Samsung y su exceso de influencia en el mercado surcoreano, informó Efe. Prevén una depreciación continuada para la compañía que podría tener consecuencias a corto y medio plazo para la firma y la bolsa local.

Un kit ignífugo para la devolución y más exigencias de control

Empleadas de Samsung pasean ante un anuncio del Note 7 en su fábrica de Thai Nguyen, al norte de Hanoi, en Vietnam.
Empleadas de Samsung pasean ante un anuncio del Note 7 en su fábrica de Thai Nguyen, al norte de Hanoi, en Vietnam.

Samsung ha empezado a enviar a sus clientes en EEUU un kit con envases y guantes a prueba de fuego para que devuelvan con seguridad sus Note 7. “Los dispositivos que contienen una batería de iones de litio deben ser enviados de acuerdo con las regulaciones del gobierno, como la de Corea del Sur, y requieren cajas especiales”, dijo un portavoz de la compañía, que recordó que los envíos deben hacerse por correo postal terrestre, a causa del riesgo para la aeronaves en vuelo, si las baterías combustionan, indicó Reuters. Samsung, que preveía vender 19 millones de unidades del Note 7, ha comenzado a retirar los 2,5 millones que vendió antes de conocerse su problema de seguridad.

Koh Dong-Jin, director de la división de telefonía móvil de Samsung, ha confesado en un correo interno a los empleados su “frustración” por el caso y prometió investigar las causas del problema “cueste lo que cueste” para “restaurar la confianza de los consumidores” en los productos de la empresa, informó Efe. “Al margen de las considerables pérdidas financieras, soy consciente de las cicatrices que dejará en nuestros ejecutivos y empleados la situación creada durante las últimas semanas y la decisión de retirar el móvil”, añadió. Todavía hoy aún no se sabe a ciencia cierta (o no se ha comunicado, al menos) la causa de problema del Note 7. Primero se culpó a las baterías, pero parece el propio diseño del terminal provocaba una presión indebida sobre estas ocasionando la explosión.

Las organizaciones de consumidores reclaman a Samsung más control y menos fallos. “Lo sucedido con el Galaxy Note 7, los graves problemas con la batería de este producto, un aparato de alta tecnología, demuestran que algo no se está haciendo bien: o los controles no han sido suficientes, o no se han respetado plazos, o no se ha probado en condiciones reales de uso y en distintas situaciones”, subrayan desde la OCU, que critica que una vez más es el consumidor quien se encuentra con un producto inseguro en sus manos.

Según estas organizaciones, cada vez son más frecuentes los llamamientos de las marcas por problemas de seguridad o fallos en sus productos. “Desde OCU pedimos a los fabricantes, y a Samsung en este caso, que se aseguren de que los productos que se comercialicen no presenten fallos como estos, que afectan directamente a la seguridad de los consumidores y que son difícilmente comprensibles, y más aún en un producto de alta gama que estaba llamado a ser un referente en su sector”.

La OCU pide a la compañía que identifique claramente cuál ha sido el fallo en el proceso de control y testing del smartphone estrella y haga públicos los resultados.

Normas