Remuneración al accionista

'Scrip dividend' de BBVA: acciones o efectivo, ¿qué es más rentable?

Los accionistas tienen tres opciones: cobrar el dividendo, vender en Bolsa los derechos o recibir acciones nuevas

Escoger una u otra dependerá de cuáles sean los intereses de cada uno

BBVA
Edificio de La Vela, en la Ciudad BBVA. EFE

En la recta final del año no podía faltar BBVA en el reparto de dividendos. La entidad se encuentra en pleno proceso de retribución al accionista y en esta ocasión la estrategia empleada es la del scrip dividend. De esta forma, la entidad consigue un doble objetivo: premiar la fidelidad del accionista y evitar la salida del dinero de caja. Hasta la fecha, BBVA reparte dos pagos en efectivo y otros dos por medio del scrip dividend.

Como en todo dividendo opción el accionista dispone de tres opciones, a elegir en función de los objetivos de cada uno:

Los que estén interesados en aumentar su peso en el capital social de la entidad se decantará por la recepción de las nuevas acciones procedentes de la ampliación de capital. Para ello tan tendrá que optar por la recepción de los nuevos títulos, vía que emplean por defecto las cotizadas que eligen esta fórmula como estrategia para retribuir al accionista. Lo que deben hacer es esperar a que transcurra el tiempo previsto en el calendario y no pedir al banco la compra de los derechos de suscripción preferente. Según la información remitida a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), la ecuación establecida es de 66 derechos por cada acción nueva. Es decir, para disponer de un nuevo título serán necesarios 66 derechos. El número máximo de acciones que está dispuesto a emitir BBVA son 98 millones a un precio nominal de 0,49 euros por acción.

Sin embargo, si lo que persigue el accionista es el dinero en efectivo dispone de otras dos opciones: vender los derechos en el mercado o solicitar la compra de los mismos al banco. Escoger uno u otro depende de la cotización de las acciones y de los derechos, a fin de lograr la máxima rentabilidad.

Los derechos comenzaron a cotizar el pasado 3 de octubre a un precio de 0,08 euros. Una semana después el precio de estos títulos se sitúa en los 0,083 euros. Es decir, desde entonces acumulan una revalorización de3,7%. Si se mantiene está tendencia alcista en las acciones y los derechos, la más adecuado sería venderlos títulos de suscripción preferente en el mercado. Por el contrario, si de aquí al 17 de octubre (día en que finaliza el periodo de cotización de los derechos) la tendencia se invierte y las caídas adquieren protagonismo hasta el punto de que los derechos se sitúen por debajo de los 0,08 euros, lo más rentable sería venderlos a la entidad.

Para solicitar la compra de los derechos a la entidad el accionista dispone hasta el jueves 13 de octubre. Esta opción equivale a cobrar el dividendo en efectivo.

Junto a la evolución de los títulos en Bolsa, el accionista debe valorar otra cuestión: las retenciones fiscales que se aplican a los dividendos. La última reforma fiscal puesta en marcha por el Ejecutivo supuso fin a la exención fiscal que existía sobre los primeros 1.500 euros cobrados en concepto de dividendo y a día de hoy se gravan al 19,5% para los primeros 6.000 euros; el tramo comprendido entre 6.001 euros y 50.000 euros, tributan al 21,5%; y la parte que excedan de 50.000, al 23,5%.

Si los derechos se venden en el mercado, el pago fiscal se aplaza hasta el momento de la venta de las acciones. No hay retención en el momento de la venta. El efecto que tiene la desinversión es el de rebajar el precio de compra. Por último, el que reciba las nuevas acciones también estará exento de tributación hasta que se desprendan de ellas.

Las nuevas acciones procedentes de la ampliación de capital liberada iniciarán su contratación ordinaria, previsiblemente, 26 de octubre.

Incremento del efectivo, objetivo de la entidad

En abril, BBVA señaló como uno de sus objetivos incrementar la presencia del dividendo en efectivo. En 2014 de los cuatro pagos que entregó, tres eran a través de scrip dividend. Un año después la proporción fue dos a dos y para 2017 prevé limitar la ampliación con cargo a reservas a uno, igualando así la estrategia de Santander.

Cada vez se necesitan más derechos

Una tendencia que viene repitiéndose es la necesidad de disponer más derechos de suscripción preferente para la recepción de las nuevas acciones. Al principio las cotizadas que recurrían al scrip dividend ponía como condición para recibir las nuevas acciones una cantidad menos abultada de derechos, rondando los 15 por cada título. Ahora algunas llegan a exigir hasta 100 derechos por cada acción de nuevo cuño.

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