Textil

La plantilla de Blanco irá a la huelga por el tercer ERE desde 2013

Los trabajadores pararán contra el tercer ERE desde 2013 el próximo 21 de octubre

En los anteriores procesos se ha recortado en 900 empleados

Fachada de una tienda de Blanco en Madrid.
Fachada de una tienda de Blanco en Madrid.

Los sindicatos de Blanco han convocado una huelga de 24 horas en todas las tiendas de España para el próximo 21 de octubre para protestar por el expediente de regulación de empleo (ERE), que plantea la firma textil, según informaron a Europa Press fuentes sindicales.

En concreto, los paros tendrán lugar cuatro días después de que el próximo 17 de octubre se inicie el período de consultas, que estaba previsto inicialmente para el 3 de octubre, entre los sindicatos y la dirección de la firma de moda, que todavía no ha cuantificado el número de afectados por el nuevo ajuste de plantilla.

Blanco, que en la actualidad tiene una plantilla de unos 1.100 trabajadores y una red de 110 tiendas, comunicó el pasado mes de septiembre a los sindicatos su intención de presentar un tercer ERE.

Se trataría del tercer expediente planteado por la cadena en los últimos años, expedientes que han provocado hasta la fecha la salida de casi un millar de empleados de la enseña de moda.

La compañía, propiedad actualmente de un fondo gestionado por un banco de inversión con sede en Dubai, ya aplicó el pasado año un ajuste de personal que afectó a un máximo de 189 trabajadores, que se sumaron a los 711 que salieron de la firma en 2013, cuando presentó concurso voluntario de acreedores.

Para iniciar este nuevo proceso, la compañía, que tiene sede en Móstoles y sendos centros logísticos en Seseña (Toledo) y Parla (Madrid), ha enviado una comunicación formal a todos los centros de trabajo que no cuentan con representación sindical en este momento para que la designen.

Según la firma, este proceso de reestructuración “es necesario para asegurar la competitividad y la rentabilidad de la empresa y asegurar su futuro a largo plazo”.

Así, indica que a pesar de las continuas inversiones, la empresa continúa teniendo dificultades para reactivar el negocio y elevar su rentabilidad, cuya caída ha llevado a la empresa a una situación que califica de “insostenible”.

Esta medida, según adelanta, implicará cambios significativos en la organización y la reducción de costes en todas las áreas, lo cual requerirá la aplicación de criterios estrictos para toda la organización. “Este proceso es necesario para reducir el tamaño de la compañía y mejorar su rentabilidad”, asegura.

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