Tribuna

La importancia de la economía del conocimiento

Si la UE quiere ser competitiva, la innovación en sus sectores productivos debe ser promovida por las autoridades

La importancia de la economía del conocimiento
EFE

De todos es sabido que la tecnología está cambiando nuestra forma de trabajar. Durante los 90 asistimos a una implosión de las páginas web, pasando de 18.000 páginas en 1995 a 1.000.000 en 1997 y 10.000.000 en febrero de 2000. Desde entonces, asistimos a una mayor presencia de la tecnología en nuestras vidas y negocios. La entrada de los smartphones no ha hecho sino incrementar esta tendencia. Y ante esta implosión de nuevas tecnologías, la economía del conocimiento es una oportunidad clave para luchar contra el desempleo juvenil y fomentar el crecimiento económico.

La crisis por la que la UE ha pasado los últimos años ha tenido graves efectos en el tejido productivo y en el empleo de muchos de sus Estados miembros. Si la UE quiere seguir siendo competitiva, adaptándose a las demandas del mundo globalizado, la innovación en la gran mayoría de sus sectores productivos es una obligación que las autoridades públicas han de promover.

Y este no es un asunto que los fondos de desarrollo regional puedan obviar. Por ello, el actual programa operativo para el período 2014-2020 ya estableció como requisito ex-ante la elaboración de las estrategias de especialización inteligente, para obligar a las regiones a elaborar este documento tras aprobar sus programas operativos, en caso de querer solicitar fondos destinados a la innovación.

Esta apuesta ha obligado a las regiones, que tenían que desarrollar dichas estrategias, a consultar a un amplio abanico de sectores económicos y sociales y, sobre todo, a llevar a cabo una tarea muy importante: realizar un análisis de sus debilidades y fortalezas para poder orientar sus estrategias de crecimiento futuro hacia los sectores en los que creen que han de especializarse.

Es importante seguir apostando por la economía del conocimiento y por continuar avanzado en este camino. En este sentido, el informe sobre la política de cohesión y las estrategias de investigación para la especialización inteligente, votado el 13 de septiembre por el Parlamento Europeo, constituye una clara señal de apoyo por parte de la eurocámara a dichas estrategias. Este informe, que fue adoptado por una amplia mayoría de los miembros, no solo es el primer documento que trata de un modo completo este asunto por parte de la eurocámara, sino que también muestra un claro signo de apoyo a dichas estrategias, al destacar la importancia de que la UE intensifique sus esfuerzos para lograr un crecimiento económico inteligente, sostenible e integrador ante el período de crisis actual a través de la investigación, el desarrollo tecnológico y la innovación.

El documento destacó la necesidad de cambiar la mentalidad y seguir ahondando en los enfoques de triple y cuádruple hélice en el que participan administraciones públicas, empresas, universidades y ciudadanía, destacando la necesidad de fomentar la gobernanza multinivel y la capacidad administrativa en las RIS 3 para poder llevar a cabo un correcto análisis de las capacidades, los activos y las competencias de que dispone cada región y centrarse así en el descubrimiento de oportunidades empresariales de cara a la detección de nichos emergentes o ventajas competitivas para la especialización inteligente.

"La especialización inteligente y la innovación deberían ser parte de los cimientos de la futura política de cohesión posterior a 2020"

Y es que si queremos seguir apostando por la economía del conocimiento, no solo basta con la decisión institucional de impulsar dichas estrategias dentro del marco 2014-2020, es necesario poder aprender de las experiencias en su fase de implementación, disponer de mecanismos de evaluación eficaces que puedan asegurarnos un correcto uso del dinero público y poder de este modo corregir posibles errores o disfuncionalidades para mejorar dichas estrategias y seguir impulsando la economía del conocimiento en Europa.

Es muy importante que el conocimiento que las regiones, ciudades, empresas e individuos adquieran, se transforme en innovación y producción, lo que eventualmente se traducirá al crecimiento del made in Europe. Además del Parlamento Europeo, también las regiones están muy implicadas en este tema, ya que el Comité de las Regiones ha presentado la publicación sistemas regionales de innovación, que se encarga de abordar estos temas.

La especialización inteligente y la innovación deberían ser parte de los cimientos de la futura política de cohesión posterior a 2020, es necesario apostar por mejorar las interconexiones entre los buenos proyectos y apoyar al resto para poder crecer, mejorar y avanzar.

Lambert Van Nistelrooij es coordinador del Grupo Popular Europeo en la Comisión de Desarrollo Regional. Ramón Luis Valcárcel es vicepresidente del Parlamento Europeo.

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