Editorial

Las telecos y su nuevo paradigma

El mensaje está claro: “el producto estrella de Telefónica es la televisión”. Esa es la clave fundamental que ayer transmitió desde el auditorio de su sede madrileña el máximo responsable de la filial española del gigante de las telecomunicaciones, Luis Miguel Gilpérez, a una plantilla de 30.000 empleados, citada en directo y a través de distintos canales online para explicar sus líneas estratégicas. Desde las antiguas centrales telefónicas, el grupo ha trascendido su actividad a ser “la casa de las emociones y las soluciones”. Su apuesta estratégica va definitivamente más allá de la puja directa en el campo de las telecomunicaciones tradicionales, y llega al mercado de las OTT, las empresas que proporcionan servicio de vídeo a través de internet o, por decirlo en los actuales términos del negocio, la televisión inteligente. La alta definición 4K y el resto de nuevas tecnologías, sumadas a una indudable apuesta por los contenidos con una oferta de amplio espectro temático, en el que los deportes juegan un papel preponderante, abren horizontes nuevos al negocio de las telecomunicaciones impensables hace poco tiempo. La explosión digital ha llevado la transmisión de datos a convertirse en una utility, y eso hace que las telecos que quieren seguir en la cabeza reenfoquen su negocio.

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