Breakingviews

Deutsche muestra que el sistema funciona

Reflejo de la sede de Deutsche Bank en Fráncfort.
Reflejo de la sede de Deutsche Bank en Fráncfort.

El nerviosismo de Deutsche Bank retrotrae a 2008. El precio de sus acciones cae y los fondos de cobertura retiran efectivo. A pesar de sus problemas, Deutsche está mejor preparada para absorber un shock que entonces. También el sistema financiero.

Después de los rescates, los organismos de control se dispusieron a hacer más resistentes a los bancos. Obligaron a recaudar más capital y mantener mayores reservas de activos líquidos que se pudieran vender en situaciones de pánico. Se redujeron los vínculos entre bancos y se embarcaron en el desafío de garantizar que se pudiera dejar caer a un gran prestamista de manera segura.

En 2007, Deutsche tenía un capital Tier 1 de 26.000 millones de euros y unos activos totales de 1.900 billones. Ahora, su balance es un más pequeño, pero su capital Tier 1 casi se ha duplicado. Además, tiene activos líquidos de más de 215.000 millones, frente a los 65.000 millones de 2007. Asimismo, ha emitido cerca de 5.000 millones de dólares en bonos que se pueden amortizar si su capital cae por debajo de un nivel mínimo. Los títulos han caído en valor, pero hay pocas señales de pánico.

"El banco se enfrenta a preocupaciones sobre su rentabilidad, que afectan a su capacidad para absorber la multa"

A pesar de los numerosos titulares que dudan de la estabilidad del que para el FMI es el mayor contribuyente al riesgo sistémico, hay pocas señales de que sus problemas se estén extendiendo. Sus acciones han caído un 11% desde que se anunció la multa del Departamento de Justicia estadounidense por venta abusiva de títulos hipotecarios. El índice Stoxx Europe 600 Banks ha caído menos de 1% durante el mismo período.

Pero los reguladores no pueden dormirse. A diferencia de 2008, los problemas del Deutsche no derivan de la calidad de sus activos. El banco se enfrenta a preocupaciones sobre su rentabilidad futura, que afectan a su capacidad para absorber la multa. Además, las reglas que obligan a mantener más capital también reducen la actividad del banco en los mercados de capitales, disminuyendo su rendimiento sobre el capital y haciendo más difícil atraer nuevo.

A pesar de los aparentes paralelismos con 2008, los problemas de Deutsche parecen controlados. Si se evita una crisis mayor, será en parte debido a que las nuevas reglas están funcionando como estaba previsto.

Normas