Biotecnología

Ferrer comienza sus primeros ensayos clínicos para una terapia celular

El laboratorio comienza los ensayos clínicos de un tratamiento de medicina regenerativa, en colaboración con la biotecnológica Histocell

Ferrer comienza sus primeros ensayos clínicos para una terapia celular

En el mundo existen muy pocas empresas que hayan llevado terapias celulares hasta ensayos con pacientes. A partir de ahora, la barcelonesa Ferrer será una de ellas, en colaboración con la biotecnológica vasca Histocell. Así lo anunció este jueves Julio Font, director general de Histocell, en el encuentro empresarial BioSpain 2016.

La terapia celular bautizada como HC016 es desarrollada por Histocell junto a Ferrer para el tratamiento de lesión medular aguda. La colaboración entre ambas compañías viene de lejos, desde 2010. En los últimos años se ha desarrollado la investigación preclínica (con animales) y tras los resultados positivos, ha obtenido la autorización para el comienzo de la fase I y IIa (de seguridad y eficacia en humanos) por parte de la Agencia Española del Medicamento.

La lesión medular traumática carece actualmente de tratamiento farmacológico. En un alto porcentaje conlleva la paraplejia o tetraplejia del afectado. Este estudio, llamado NeuroSave, pretende reducir la muerte neuronal que se produce los primeros días tras una lesión, mediante la inyección de células madre alogénicas (procedentes de otras personas). “No hay regeneración, sino protección para minimizar el daño”, apuntó Font.

La compañía catalana desarrolla estas inversiones a través de su división Ferrer Advanced Biotherapeutics, la unidad dedicada a la innovación creada en 2013, desde donde se fomentan las colaboraciones con empresas punteras de biotecnología, como Histocell, o centros públicos de investigación.

El laboratorio Ferrer fue fundado en 1953 por Carlos Ferrer Salat, quien más tarde fuera presidente del Comité Olímpico Español. Sigue manteniendo una estructura familiar, donde la segunda generación se mantiene al frente y cuenta con Jordi Ramentol como primer ejecutivo externo a la familia. El Grupo Ferrer Internacional facturó en 2014, las últimas cifras en el registro según Insight View, 557,6 millones de euros. Este laboratorio cuenta además con otras terapias celulares en desarrollo, en este caso para enfermedades oculares.

La financiación para los ensayos con la nueva terapia, que dispone de una inversión inicial de un millón de euros, se divide a partes iguales entre Histocell y Ferrer, según Font. Los estudios con pacientes comenzarán próximamente en tres hospitales españoles. Ambas compañías tienen previsto solicitar la autorización europea de medicamento huérfano, una vía de aprobación mucho más rápida e indicada para enfermedades poco frecuentes.

Además de estas dos empresas, en España la firma Tigenix también desarrolla terapias celulares. De hecho, acaba de licenciar al laboratorio japonés Takeda uno de sus productos, que si alcanza el mercado puede suponer a la empresa española hasta 400 millones en ingresos.

Histocell también anunció que ha cerrado una ampliación de capital por cuatro millones de euros, en la que han entrado como nuevos socios un family office parisino y el grupo cosmético IFC. Como principal accionista continúa el grupo vasco NorayBio. Cuenta ya con un producto en el mercado. Se trata de un apósito para heridas de difícil curación, para el que ha llegado a un acuerdo con la empresa china Luqa Pharma.

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