Análisis

Mutua en CaixaBank: los clásicos nunca mueren

La aseguradora ha vuelto a las inversiones inmobiliarias y a entrar en empresas del Ibex 35

Mutua Madrileña
El presidente de Mutua Madrileña, Ignacio Garralda.

Mutua Madrileña Automovilística fraguó su expansión sobre dos tipos de inversiones: los inmuebles y la Bolsa. Durante 15 años (entre 1992 y 2007), la entidad se convirtió en uno de los actores más activos en la compra de edificios premium en Madrid y en accionista de referencia en algunas de las grandes compañías del Ibex 35 (Santander, Repsol, ACS, Sacyr, Colonial...). Solo entre 2004 y 2005 la compañía llegó a invertir más de 1.000 millones de euros.

Tras el éxito de esta estrategia, la entidad presidida por Ignacio Garralda, cambió el compás. En un encomiable manejo de los tiempos de los mercados, supo deshacer sus participaciones industriales antes del crác de 2008. Tan solo la venta del 1,2% que controlaba en Banco Santander le reportó 528 millones de euros de plusvalías. También dejó de comprar inmuebles antes de que colapsara el mercado español.

Durante los años más duros de la crisis, la aseguradora abandonó estas dos señas de identidad inversora, y utilizó la caja obtenida para protagonizar la mayor operación en la historia del sector asegurador español: pagó más de 1.000 millones de euros a La Caixa por hacerse con el 50,1% de su filial de seguros de no vida (SegurCaixa Adelas). Esta compañía ha sido uno de los principales motores de crecimiento de Mutua durante los últimos ejercicios. El año pasado también realizó una operación muy esperada: su primera adquisición internacional: la aseguradora entró en el accionariado de una compañía chilena, pagando 209 millones de euros.

Consolidada diversificación territorial y de negocios, Mutua vuelve a los clásicos. Hace tan solo dos meses, la entidad compró la antigua sede de Forum Filatélico, por 30 millones de euros. Era la primera adquisición de un edificio en más de 10 años. Esta propiedad se suma a su notable cartera inmobiliaria, valorada en cerca de 7.000 millones de euros, y destinada fundamentalemente al alquiler.

Este revival se suma al protagonizado hoy, cuando la aseguradora ha vuelto al Ibex 35 por todo lo alto, al convertirse en el segundo mayor accionista de CaixaBank (la entidad financiera con más negocio en España), tan solo por detrás de la propia Fundación La Caixa, tras desembolsar 280 millones de euros.

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