Deporte

El negocio detrás de la revolución del ‘fitness’

El CrossFit es un deporte de moda y una marca con ingresos millonarios

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Una participante en una competición de CrossFit.

Algunas de las innovaciones recientes que mayor calado han tenido en la sociedad han salido de un mismo lugar: Silicon Valley (California, EEUU), hogar de las grandes empresas tecnológicas. Aapenas media hora de ese gran centro tecnológico, en Scott Valley, se ubica la sede de CrossFit, la empresa que da nombre a la disciplina deportiva que ha cambiado la forma de entender la preparación física en los gimnasios.

El culpable es Greg Glassman, un preparador físico que roza los 60 años y que patentó el método de entrenamiento de moda:series que combinan levantamientos de peso y sprints, en las que caben toda una variedad de ejercicios específicos realizados siempre con un elevado nivel de intensidad. Se utilizan desde elementos habituales en los gimnasios, como balones medicinales, cuerdas, o pesas, y otros menos ortodoxos como ruedas de camión, grandes bolas de piedra o troncos de madera. Circuitos físicos muy condensados, bajo la premisa de que cualquiera, sea cual sea su estado físico, puede ponerse en forma rápidamente, tonificando sus músculos y mejorando su resistencia.

Glassman desarrolló su método durante los años 80 y 90, trabajando en gimnasios y entrenado, por ejemplo, al cuerpo de policía de Santa Cruz, en California. Allí fundó, en el año 2000, el primer gimnasio de CrossFit, marca que también registró y de la que hoy es su consejero delegado. Después de 16 años de aquella apertura, los gimnasios que incorporan este entrenamiento ya alcanzan los 13.000 en todo el mundo, con un auténtico boom en el último lustro impulsado, en buena parte, por las redes sociales:en 2005 eran18 gimnasios, y en 2012, 4.500. En España hoy son 300, con 56 en Madrid y 48 en Cataluña.

El negocio detrás de la revolución del ‘fitness’

Aunque CrossFit no los llama gimnasios, sino afiliados. Cada centro que quiera impartir este deporte de forma oficial debe pagar una cuota anual de 3.000 dólares (2.700 euros al cambio actual). No reciben equipamiento. Solo pasan a formar parte de la comunidad CrossFit, donde los centros de todo el mundo comparten métodos y dudas. También ha creado un sistema de licencias para entrenadores, de cuatro niveles. El primero, con un coste de 1.000 dólares, es imprescindible para poder abrir un gimnasio asociado. Además, hay una veintena de cursos y seminarios, como el de entrenador de levantamiento de ruedas o el de anillas, con precios de 400 dólares. Son 115.000 los entrenadores de CrossFit en todo el mundo.

Tanto las cuotas de afiliación como todo el sistema formativo creado alrededor de la marca suponen su gran fuente de ingresos. Diversas estimaciones calculan una facturación anual que ya rebasa los 100 millones de dólares. Ahí se incluye el acuerdo con Reebok, que desde 2010 es la marca deportiva que vende todo el equipamiento oficial, y que ha llevado a la filial de Adidas a concentrarse en el mundo de la preparación física. Además, pone nombre a los Reebok CrossFit Games, la cita anual que corona a los mejores crossfitters del mundo, a los que premia con 275.000 dólares. Estos son televisados por la principal cadena deportiva de EEUU, la ESPN.

A nivel global, según calcula Forbes, todo lo que tiene que ver con CrossFit alcanza un valor económico de 4.000 millones de dólares. Comparado con su facturación, ésta se antoja escasa para su potencial. Glassman es el único dueño de la empresa, después de comprar, en 2012, la mitad del negocio a su exmujer por 16 millones de dólares. Su objetivo, dice, no es hacerse milmillonario, sino poner al mundo en forma.

La apuesta para darle un impulso a Reebok

En el año 2005, Adidas abonaba 3.800 millones de dólares (al cambio actual, 3.400 millones de euros) por el 100% de Reebok, con la intención de competir con Nike en el mercado principal de ambas marcas, EEUU. Entonces, Reebok gozaba de un importante posicionamiento en las grandes ligas del país, con un contrato de 10 años como proveedor de los uniformes de los equipos de fútbol americano. Pero la adquisición no ha acabado dando los frutos esperados. Reebok no ha mejorado sus cifras de ventas desde entones, y durante varios años la indefinición se apoderó de la marca. Hasta que en 2010, firmó un acuerdo de 10 años con CrossFit para comercializar en exclusiva sus productos oficiales. Desde entonces, su oferta se ha centrado en productos relacionados con la preparación física, y en el patrocinio de eventos deportivos incipientes, como la Spartan Race, la carrera de obstáculos en la que los participantes se arrastran por el barro o trepan muros.

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