Entrevista

Serrano: “Dibujamos los proyectos con la calculadora al lado”

Este arquitecto está detrás de muchos de los traslados y reformas de las grandes empresas

Serrano: “Dibujamos los proyectos con la calculadora al lado”

Llegó en 1994 a Aguirre Newman para encabezar su entonces nueva división de arquitectura. Más de 20 años después, Ángel Serrano es uno de los pesos pesados de esa consultora y del sector inmobiliario, como director general de negocio de esa casa, una de las grandes firmas del mercado en España, que ha acelerado en los últimos meses el ritmo de trabajo para las grandes empresas.

Arquitecto de formación, dispone de un MBA por Icade. Cuando acabó sus estudios en la Escuela Técnica Superior de Arquitectura de Madrid, trabajó en el estudio Bruce Gilbreth Architects de Londres durante tres años y después en la empresa inglesa de arquitectura DEGW, ya en Madrid.

Por su trabajo en Aguirre Newman, se ha convertido en un experto en los proyectos inmobiliarios corporativos. “Las compañías están buscando eficiencia para sus espacios de trabajo bajo la coordenada del precio”, reconoce Serrano. “Pero la variable nueva que ha llegado en los últimos meses es la oportunidad del crecimiento. Las empresas miran si donde actualmente tienen sus sedes pueden crecer o, por contra, buscan nuevas oficinas donde puedan hacerlo”. El primer requisito que decide la localización de una sede actualmente es la renta a pagar, aunque después se mira si existe un proyecto para invertir en la modernización por parte del propietario (en el caso de que la compañía esté de alquiler) y, en tercer lugar, el espacio para crecer.

Explica que tras los duros años de crisis, ha comenzado la etapa de las mejoras, de acometer reformas para actualizar edificios que se han quedado fuera de mercado y de las necesidades corporativas. “Ya no nos llaman para negociar a la baja los alquileres. Hay una dinamización de los proyectos”, asevera. Lo que esta consultora –fundada y presidida por Santiago Aguirre y Stephen Newman– puede ofrecer es “una cercanía y conocimiento del mercado local”, además de hacer proyectos con sentido económico. “Nosotros dibujamos con la calculadora al lado”, afirma.

Los directivos nos piden espacios de trabajo que fomenten la comunicación interna en las empresas. Hay mucho trabajo remoto y poca comunicación física”

Actualmente, por ejemplo, trabajan en las nuevas oficinas de Daikin, Andbank (en la calle Serrano), Isolux, Nokia, JP Morgan, Coca-Cola o en las sucursales de Liberbank. Además, asegura que los nuevos protagonistas del sector inmobiliario, las cotizadas socimis, han impulsado al sector y las rehabilitaciones. Por ejemplo, a día de hoy cuentan con proyectos para Axiare e Hispania.

En el pasado también han firmado obras como el campus de Repsol o el traslado a Torre Cepsa de esta última petrolera. Recuerda que las aseguradoras también están impulsando las obras en edificios, igual que los grandes propietarios. GMP, por ejemplo, reforma en Azca la histórica Torre del BBVA (rebautizada como Castellana 81) y la Torre Ederra (Castellana 77). Es el caso también de Infinorsa, que renueva Torre Europa tras la marcha de KPMG a la más moderna Torre Cristal.

En esta nueva oleada de traslados buscando nuevas sedes y mayores espacios para crecer, las empresas también han variado lo que piden a los arquitectos en las oficinas. “La tecnología ha modificado la forma de trabajo. Ahora prima la movilidad. No existe la territorialidad y los empleados dejan de tener sitios fijos”, explica. Llegan nuevas formas de trabajo, con mesas limpias, sin papel (con ayuda de dos monitores), taquillas, duchas, vestuarios y espacios abiertos.

“Los directivos nos piden espacios de trabajo que fomenten la comunicación interna en las empresas. Hay mucho trabajo remoto y poca comunicación física. Por eso, nos demandan lugares de trabajo informales donde la gente se pueda reunir y lugares donde surja la creatividad y la innovación”, apunta. “Ahora, el centro del diseño es el empleado”.

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