Protección Social

Un vasco sin recursos recibe 7 veces más ayudas que un manchego

La ayuda a personas sin recursos en Castilla-La Mancha es de 513,4 euros anuales frente a los 3.867,7 euros del País Vasco

Cuatro autonomías recortaron estas ayudas en 2014, entre ellas Madrid

Gasto anual en rentas mínimas de inserción Ampliar foto

Con la salida de la crisis han comenzado a repuntar las prestaciones mínimas que abonan las Comunidades Autónomas a las personas sin recursos. Los últimos datos oficiales que maneja el Ministerio de Sanidad y que corresponden a 2014 indican que la cuantía media de estas ayudas es de 1.492 euros anuales (124 euros al mes), lo que supone el 11,4% más que el año anterior y un gasto total para las comunidades autónomas de 1.167 millones de euros.

Sin embargo, la mejora de la crisis no ha impedido que el número de titulares haya seguido creciendo hasta las 264.279 personas, un 2,2% más que el año anterior. No obstante, el número total de beneficiarios ha caido un 3,2%, hasta los 616.885, debido a la disminución de los familiares que dependen del titular de estas ayudas, que se redujeron a su vez un 7,64%. Esto ocurre en la mayoría de los casos porque alguno de los miembros de estas unidades familiares encuentra empleo.

Dado que este tipo de ayudas no son obligatorias sino que dependen de la generosidad de cada región y no tiene ningún mínimo estatal, su cuantía varía notablemente en función de en qué comunidad resida el beneficiario.

Un claro ejemplo de esta diferencia es que un vasco sin recursos con otras ayudas sociales denegadas no recibe la misma Renta Mínima de Inserción (RMI) que un manchego. En el País Vasco la ayuda asciende a 3.867,7 euros anuales de media, siete veces más que una persona en las mismas circunstancias empadronada en Castilla-La Mancha, que recibía 513,4 euros anuales de media en 2014 (ver gráfico).

El Consejo Económico y Social (CES) –órgano consultivo del Gobierno en materias económicas y sociales, en el que están las organizaciones sindicales y patronales más representativas del país– consideró ayer que “no se puede hablar de la existencia de un verdadero sistema estatal de Rentas Mínimas de Inserción”. Si bien todas las Comunidades y Ciudades Autónomas cuentan con programas para dar respuesta a la vulnerabilidad económica, la disparidad de normativa genera que las rentas mínimas no estén garantizadas en todas ellas.

Así, las únicas condiciones comunes a todas las CCAA son la necesidad de estar empadronado en la comunidad correspondiente, cumplir los requisitos de carecer de recursos suficientes y tener denegadas otras ayudas sociales, y aceptar las medidas de inserción laboral propuestas por la comunidad autónoma, pero cada una tiene además sus requisitos particulares.

Pese a este aumento generalizado de las rentas mínimas, cuatro autonomías recortaron este gasto. La Comunidad Valenciana fue la que registró mayores descensos, con un 11,9% menos en el gasto anual. Otras comunidades que han reducido el gasto en esta ayuda son, por este orden, Murcia, que ha reducido un 9,8% el gasto, seguida de Castilla y León (8,6%) y Madrid (7,8%).

Las comunidades fijan unas cuantías mínimas y máximas para estas ayudas. La cantidad más baja se sitúa en un promedio de 420,63 euros por titular y mes, tras crecer un 0,49% en 2014. Mientras que las cuantías máximas se sitúan en una media estatal de 664,14 euros mensuales por titular.

En el caso de las Ciudades Autónomas, en Ceuta el gasto anual por beneficiario en esta ayuda es muy bajo con respecto a otras comunidades, con tan sólo 568,6 euros anuales, una ayuda que subió un 41,7% en un sólo año. Melilla dió 856,5 euros anuales por cada titular.

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