Distribución

Los súper refuerzan su logística ante el auge del ‘ecommerce’ y los frescos

El Corte Inglés
Nuevo almacén logístico de El Corte Inglés en Tarragona.

La parte más reconocida de los supermercados son los lineales por los que pasea el cliente en búsqueda de sus productos. Sin embargo, tras ello hay una cara B que es fundamental para que las compañías acometan su actividad: la logística. Los cambios en el negocio están llevando a estas compañías a aumentar sus redes de almacenes para mejorar su servicio.

Dia, Mercadona, Lidl, Carrefour o El Corte Inglés han abierto, o tienen en proyecto hacerlo próximamente, nuevos centros logísticos. Si se tiene en cuenta la superficie dedicada a esta actividad de los grandes grupos de distribución en España, incluyendo Auchan y Eroski, la cifra superaría con creces los dos millones de metros cuadrados. El último en abrir ha sido el centro de la compañía de Dimas Gimeno en Tarragona, en el que ha invertido 70 millones.

Florencio García, analista de retail en Kantar Worldpanel, explica que este esfuerzo logístico de los grupos de distribución tienen dos denominadores comunes: el comercio electrónico y la apuesta decidida por los productos frescos. “Estos son los dos grandes retos para la distribución actualmente”, explica.

El experto considera que estos dos procesos, aunque todavía incipientes en el caso de la compra online, supone unos altos costes, por lo que se necesita invertir en nuevas estructuras logísticas. Actualmente, el comercio electrónico en alimentación apenas supone un 1% del total del sector. Sin embargo, las empresas han comenzado a impulsar cada vez de manera más decidida por esta nueva actividad, modernizando sus webs y sus servicios. Esto ha ido emparejado a la necesidad de estructuras logísticas más dinámicas.

García asegura también que en lo que respecta a los productos frescos, cada vez más presentes en los lineales de los supermercados, “la logística es muy cara y compleja, por lo complicado del país”. Así, en un sector que se mueve por unos márgenes muy pequeños, el analista considera que es fundamental “optimizar al máximo los recursos.

Algunos, como en el caso de Mercadona o Lidl, refuerzan su crecimiento en tiendas de los últimos años con almacenes. Es el papel que tendrá la plataforma de Vitoria que previsiblemente abrirá la empresa de Juan Roig el año que viene, en la que ha invertido unos 50 millones, y con la que acompañará la apertura de establecimientos en el País Vasco, la última Comunidad en la que entró. La empresa valenciana también tiene en cartera alcanzar el pleno rendimiento en el centro de Abrera, en Barcelona, para el que anunció en su día una inversión de 300 millones. El grupo cuenta con más de 800.000 metros cuadrados destinados a esta actividad.

Igualmente, la empresa alemana invirtió 70 millones en la apertura de una nave en Alcalá de Henares (Madrid), cuya inauguración será próximamente, para dar cobertura a sus tiendas del centro de la península. Además, ha anunciado la compra de unos terrenos en Valencia donde instalar un nuevo centro.

A finales de este mismo año, Dia tiene previsto abrir un nuevo centro logístico en Aragón, que se sumaría a los 24 que ya tiene en España y que suman más de 440.800 metros cuadrados. La compañía no ha aportado datos concretos sobre esta construcción y su inversión, aunque asegura que será importante para su red.

Una nueva alternativa para las mercas

La apuesta decidida por los productos frescos por parte de supermercados como Dia, Lidl o Mercadona, que hasta hace un tiempo no prestaban especial atención a estas referencias, ha ido en detrimento de los comercios tradicionales de proximidad tales como fruterías o carnicerías.

Esta red de tiendas especializadas eran el principal negocio de Mercasa, la empresa pública que gestiona junto a los ayuntamientos las mercas (Mercamadrid, Mercabarna, Mercapalma, etc.). Sin embargo, la compañía estatal ha visto estos últimos años cómo las nuevas necesidades de los supermercados se convertía en una alternativa de negocio a sus clientes tradicionales. Así, grandes grupos de distribución en España como Eroski o Mercadona cuentan con instalaciones dentro de estas mercas para la distribución de productos frescos. En esta línea de negocio, la empresa pública también está dando más espacio a productos no perecederos.

Además, a los distribuidores tradicionales de gran consumo en España les ha salido en los últimos tiempos un competidor que también ha realizado importantes inversiones en logística: Amazon. El gigante estadounidense de comercio electrónico anunció hace pocas semanas que abrirá un nuevo centro en Barcelona, donde dará trabajo a partir de otoño de 2017 para unas 1.500 personas. La nueva plataforma se une a la que la empresa tiene en Madrid. Si bien es cierto que Amazon aglutina más productos que la alimentación, donde todavía no tiene un peso relevante, el desembarco en España de su servicio de frescos, todavía solo en Madrid, lleva consigo nuevos almacenes, como el abierto en el centro de la capital para Amazon Now.

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