Política monetaria

El BCE ha comprado ya deuda corporativa de nueve empresas españolas

El organismo no ha comunicado la cuantía que ha comprado de cada una de ellas

Mario Draghi
El presidente del BCE Mario Draghi. Reuters

En un momento en el que los bancos centrales acaparan la mirada de los mercados, el BCE continúa adelante con su programa de compra de activos para ayudar a la recuperación de la eurozona. Como parte de su política, el Banco de España, en nombre del organismo europeo, adquirió deuda corporativa de las principales empresas no financieras del Ibex 35. Se trata de Telefónica, Iberdrola y Repsol. Pero las adquisiciones no se limitan a estas sino que se amplían a las emisiones lanzadas en el pasado por Gas Natural, Red Eléctrica, Enagás, Abertis, Mapfre y Redexis, según las informaciones conocidas ayer al cierre de los mercados.

Fruto de estas compras, ya es posible encontrar en el mercado secundario de deuda emisiones que cotizan en negativo o que están a punto de entrar en este territorio. Según datos de Bloomberg hasta seis emisiones de Gas Natural con vencimiento en 2017, 2018 y 2019 registran rentabilidades negativas, tendencia que se repite en Red Eléctrica e Iberdrola. Otras como Telefónica, Enagás o Endesa cuenta con bonos que reportan rendimientos inferiores al 0,05%.

Desde que el BCE comenzara a adquirir deuda de empresas con grado de inversión el pasado 8 de junio, el Banco de España se sitúa a la cabeza de estas compras con hasta 40 emisiones diferentes, de las cuales la mitad han estado centradas en Telefónica, Iberdrola y Repsol. Hasta la fecha Mario Draghi ha destinado 10.400 millones de euros, de los que 1.953 millones corresponden a la última semana. No obstantes, los bancos centrales nacionales no han hecho pública las cantidad que pertenecen a cada país.

Pero el Banco de España no es la única institución encargada de hacerse con bonos corporativos. A este le acompañan el Bundesbank, el Bando de Italia, el de Bélgica, el de Francia y el de Finlandia.

Ayer se conoció además, que el Bundesbank compró deuda de Telefónica Deutshland, la filial alemana de la teleco española. Junto esta, también se ha hecho con activos de Siemens, Allianz, Daimler, BMW, Volkswagen, Robert Bosch, Continental, SAP, Deutsche Boerse, Vonovia, K+S, E.on, RWE, Deutsche Telekom, Deutsche Post, Deutsche Bahn, Lufthansa, Bayer, BASF, Covestro, Linde e Infineon.

De acuerdo a la información proporcionada por Draghi en sus comparecencias tras las reuniones del Consejo de Gobierno de la institución europea, el vencimiento de la deuda que puede ser objeto de compra por parte de la autoridad monetaria oscila entre los seis meses y los 30 años.
Asimismo, y en base a lo acordado por los miembros de la institución, el BCE puede adquirir hasta un máximo del 70% de cada emisor. Si la empresa es pública, la compra se engloba dentro del programa de deuda pública por lo que los límites se rebajan al 25% en el caso de la deuda soberana y al 33% si se trata de instituciones públicas.

El mercado tiene una cita con el BCE el jueves

Si la semana pasada el Banco de Inglaterra centró la atención de los inversores, este jueves será el turno del BCE. Después de que el gobernador de la institución británica. Mark Carney acordara retrasar a agosto las medidas de política monetaria para hacer frente al brexit, en la cita que celebrará el organismo europeo no se esperan cambios.

Lo que sí prevén los expertos es que se deje la puerta abierta a la adopción de estímulos adicionales a la vuelta de las vacaciones. Desde Andbank, Marian Fernández, baraja varias opciones. La primera de ellas pasa por una extensión del programa de compra de deuda seis meses más, hasta septiembre de 2017. La segunda es un cambio en el criterio de compra. Es decir, que se tenga en cuenta el peso de la deuda viva en lugar de la participación en la institución europea. Los grandes beneficiados por esta modificación serían Italia, Francia y España en detrimento de Alemania.

Otra alternativa sería eliminar los límites que impiden comprar más de un 25% de cada emisión o el 33% de la deuda de un solo emisor, en el caso de los bonos gubernamentales, y del 70%, si se habla de deuda corporativa. Y la cuarta vía supondría erradicar con el límite del -0,4%, nivel en el que se encuentra la facilidad de depósito y que marca la rentabilidad mínima hasta la cual el BCE puede comprar deuda.

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