Editorial

Récord de automóviles

La producción de automóviles en España es un puntal de su economía (aporta el 8,7% del PIB) que demuestra su fortaleza pese a otras incertidumbres que se ciernen sobre el país. La adjudicación de nuevos modelos a las plantas españolas hace prever a la asociación de fabricantes Anfac que el año que viene se cumplirá su objetivo de alcanzar una producción de tres millones de vehículos.

En contra de los temores recurrentes a la deslocalización hacia países de costes más bajos, las marcas globales siguen confiando en España. Esto se explica en la alta calidad de los procesos en sus plantas y en la industria auxiliar, demostrada de forma sostenida en el tiempo. También es decisivo el buen clima laboral:los sindicatos no han dudado en llegar a acuerdos razonables, con la flexibilidad que requiere una industria obligada a ajustar la producción a una demanda fluctuante. Conviene que este dato lo tengan presente los que plantean volver a introducir rigideces en la normativa laboral.

Pero nada está asegurado para siempre. Para apuntalar a esta industria clave, el nuevo Gobierno haría bien en seguir animando el mercado interior con medidas que, como el planPive que incentiva la renovación del parque, han demostrado su eficacia.

 

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