Plan de refinanciación

Abengoa, ‘hedge funds’ y la banca llegan a un principio de acuerdo de reestructuración

Los fondos inyectarán casi 500 millones nuevos

Antonio Fornieles, presidente de Abengoa.
Antonio Fornieles, presidente de Abengoa.

El grupo de ingeniería sevillano ha alcanzado un principio de acuerdo para sus refinanciación con los bancos acreedores y los hedge funds, fondos que han tomado el testigo de las gestoras de fondos que se habían comprometido en marzo a inyectar la liquidez necesaria para evitar que Abengoa entre en concurso.

“Hoy estamos en disposición de anunciar que Abengoa ha llegado a un principio de acuerdo”, afirmó el presidente de Abengoa, Antonio Fornieles, en la junta de accionistas del grupo celebrada ayer en Sevilla.

Fornieles detalló ante los inversores de la empresa de ingeniería, entre los estaba presente el expresidente Felipe Benjumea, que las necesidades de capital ascienden a 1.200 millones de euros, lejos de la banda de entre 1.500 y 1.800 que se había anunciado en marzo.

Fuentes conocedoras del proceso han detallado que casi 500 millones corresponderán a liquidez nueva que aportarán los hedge funds, entre los que están Abrams Capital, The Baupost Group, Canyon Partners, D.E. Shaw, Elliott Management, Oaktree y Värde.

A ellos se sumarán otros 515 millones de los créditos que ya han sido inyectados por los bancos acreedores y los fondos de inversión [231 de la banca, 118 de TCI y el resto de los fondos liderados por Houlihan Lokey], que deberán ser refinanciados, y a los que se sumarán comisiones e intereses. El grupo de bancos acreedores que lidera las negociaciones, por su parte, está formado por Santander, CaixaBank, Bankia, Popular y Crédit Agricole -HSBC no está ya en la primera línea-. Fuentes conocedoras del proceso afirman que aún falta por concretar quién aportará los avales para poner en marcha el plan, cifrados en unos 250 millones.

Los accionistas de Abengoa, liderados por Inversión Corporativa (IC) –el vehículo de inversión de un grupo de familias andaluzas entre las que están los Benjumea, que tiene un 51% de los derechos políticos– dieron luz verde a las cuentas de 2015, en las que la empresa se anotó una pérdida de 1.213 millones de euros, tras facturar un 19,5% menos que un año antes.

La junta no aprobó, eso sí, una de las peticiones que había realizado el consejo para poder dinamizar la puesta en marcha de la refinanciación, el permiso para convocar en una nueva reunión extraordinaria en 15 días. Una falta de quórum que, previsiblemente, alargará los plazos que manejaban fuentes conocedoras de la operación, que habían mostrado su intención de que antes de agosto el juez que tramita el preconcurso pudiera tener en sus manos adhesiones al plan de salvamento de al menos el 75% de los acreedores.

Tras la refinanciación y según lo anunciado en marzo, los actuales accionistas se quedarán con un 5% de la nueva Abengoa. Del resto del capital, un 55% se repartirá entre las entidades que inyecten dinero nuevo, un 35% entre los bancos y fondos acreedores que capitalicen deuda y el 5% restante para aquellas entidades que aporten los avales necesarios para activar el plan de salvamento.

Los actuales accionistas de Abengoa aprobaron además el cese de Javier Benjumea como miembro del consejo.

Baile de cifras

En los últimos tres meses las cifras manejadas por la compañía han ido mutando. Abengoa respaldada por JPMG y los fondos liderados por Houlihan Lokey anunció que precisaba de entre 1.500 y 1.800 millones de euros. Una cuantía que se ha reducido a 1.200 millones.

De esa cifra, dinero nuevo será de cerca de 500 millones, a los que se sumará los otros cerca de 515 que ya han sido inyectados por los fondos y bancos acreedores. Durante la negociación se aseguró que el importe que se estaba barajando inyectar iba de 600 a 800 millones.