Emprendedores | 38 Aniversario de Cinco Días

Las ‘startups’ favoritas del capital riesgo

En los últimos siete años han cerrado fábricas y comercios, pero también ha surgido una nueva generación de empresarios tecnológicos que están innovando en productos y servicios.

Cabify
Un usuario pide un taxi a través de la aplicación móvil de Cabify. Cabify

La crisis ha dejado a medio millón de jóvenes en el paro. Ante la perspectiva de tener que depender de sus padres, los más cualificados optaron por emigrar o crear su propio negocio. Muchos de los que se decantaron por emprender han contado con la ayuda inestimable de la tecnología.

Es cierto, en los últimos siete años han cerrado fábricas y comercios, pero también ha surgido una nueva generación de empresarios que, armados con sus smartphones, están innovando en productos y servicios.

“El boom tecnológico ha coincidido con la recesión. Es normal, ya que cuando existen menos oportunidades la gente tiene que inventárselas”, dice Felipe Navío, cofundador y CEO de Jobandtalent, representante de esta ola.

“Los emprendedores quizás han sido una de las pocas buenas noticias durante la crisis y han invertido en tiempos muy complicados. Ellos ya están contribuyendo al cambio productivo aportando su visión y conocimiento a sectores como el turismo y la industria textil”, añade.

Ante la renuencia de los bancos, la mayoría empezó con préstamos de familiares y amigos y aceleró su crecimiento con fondos de capital semilla. Por eso, una forma de identificar a las startups españolas más atractivas es fijarse en aquellas que más efectivo han captado al ofrecerse al mercado.

Las 10 mayores rondas de financiación de startups españolas

Según un ranking elaborado por TTR para Cinco Días, Cabify es la firma que más fondos ha recaudado en una ronda de financiación. Fue el 20 de abril pasado, cuando levantó 105 millones de euros del grupo japonés de comercio electrónico Rakuten.

Considerada la competencia española de Uber, Cabify es un servicio de taxi online que permite reservar vehículos y chóferes a través del móvil. Fue creada en 2011 por Juan de Antonio, su actual CEO, cuando realizaba un MBA en Stanford.

La firma cobra al conductor una comisión sobre el trayecto (en torno al 15%) y trabaja únicamente con chóferes que disponen de licencia de transporte municipal. Actualmente opera en 21 ciudades de seis países (España, Portugal, Perú, Chile, México y Colombia) y prevé invertir el dinero recibido de Rakuten en su expansión a São Paulo, Río, Buenos Aires y a otras ciudades de Europa.

Cabify cuenta con más de un millón de usuarios activos, el 75% de los cuales reside en Latinoamérica y el 25%, en España.

Scytl
Software electoral de Scytl.

La segunda en la clasificación es Scytl, que en agosto de 2014 recaudó 77 millones de fondos estadounidenses, entre ellos Vulcan Capital, la sociedad inversora del cofundador de Microsoft Paul Allen.

Nacida en 2001 como una spin-off de la Universidad Autónoma de Barcelona, Scytl ha desarrollado un software que facilita el recuento de votos electrónicos en elecciones, como las generales del 20 de diciembre pasado y las primarias de este año en Estados Unidos.

“En los últimos 11 años, nuestras soluciones se han utilizado con éxito en más de 42 países de todo el mundo y más del 95% de nuestra facturación ha venido del exterior”, destaca Andreu Riera, fundador de Scytl, cuyo siguiente paso será cotizar en el Nasdaq, la Bolsa de valores tecnológicos de EE UU.

La tercera es Jobandtalent, que a mediados de junio levantó 37 millones, principalmente de Atomico, firma de capital riesgo creada por el fundador de Skype. La plataforma de empleo, que tiene más de 10 millones de usuarios registrados, también figura séptima en el ranking por una ronda anterior, de abril de 2015, en la que recaudó 23 millones.

Por su cercanía al consumidor final (y publicidad en la tele), Wallapop es quizá la más conocida de la lista, en la que se sitúa cuarta, con 36 millones que obtuvo en abril de 2015 en una ronda liderada por el fondo estadounidense Insight Venture Partners.

La aplicación móvil para la compraventa de artículos de segunda mano fue creada a finales de 2013 en Barcelona por Agustín Gómez, Gerard Olivé y Miguel Vicente. Lo curioso en su caso es que todavía no genera ingresos (no cobra a sus usuarios). Eso no ha sido óbice para que la firma de anuncios clasificados Letgo compre su negocio en Estados Unidos por 88 millones.

Las dos siguientes son biotecnológicas: Sanifit, que produce fármacos para el tratamiento de enfermedades relacionadas con el metabolismo del calcio, y STAT Diagnóstica, que desarrolla dispositivos que facilitan el análisis médico. Ninguna factura tampoco. Sanifit invertirá este año 10 millones en I+D y STAT prevé lanzar sus primeros equipos al mercado en 2017.

Completan la clasificación Social Point, que diseña videojuegos para redes sociales, y Minoryx, que investiga en fármacos para enfermedades raras.

España necesita que en los próximos años sigan apareciendo más empresas tecnológicas como estas para dejar de ser una economía dependiente del turismo y la construcción.

"No hay ninguna duda", afirma Joan Perelló, CEO y cofundador de Sanifit. "Para ser un país puntero es necesario crear una economía basada en el conocimiento. Para ello se deben tomar decisiones políticas al más alto nivel cuyas consecuencias se verán a largo plazo. Por desgracia, este tipo de medidas no encajan con los ciclos electorales", se lamenta.

Entre los principales cambios normativos, pide dar facilidades para que investigadores del sistema público se conviertan en emprendedores, a fin de crear un tejido empresarial que utilice y rentabilice la investigación que se hace en el país.

Internet, software y biotecnología, los tres negocios más atractivos para los inversores

Jobandtalent
Juan Urdiales y Felipe Navío, fundadores de Jobandtalent, una delas startups españolas que más fondos ha levantado en rondas de financiación.

Las startups que aparecen en la clasificación de TTR operan en los tres sectores con mayor número de operaciones de capital riesgo de los últimos cinco años: internet, tecnología y biotecnología.

Para Daniel Hernández, analista sénior de TTR, esto no es casualidad. “En el caso de internet, los costes variables de incorporar nuevos clientes son menores y con poco dinero se puede testar con mayor facilidad que en otras actividades si el negocio tiene viabilidad, por lo que las inversiones suelen ser muy rentables”, explica.

Por su parte, el sector tecnológico, que engloba el desarrollo de softwares y apps, es otro de los favoritos del venture capital por la aplicabilidad que sistemas como el de Scytl pueden tener y por la marcha de la economía y la vida en general hacia un mundo más dependiente de la tecnología. Por último, el biotecnológico es atractivo por el potencial que tiene en términos de mejora de la salud y la alimentación.

“Hay firmas de capital riesgo especializadas por sectores, lo que también influye en que haya más operaciones en determinadas actividades”, puntualiza.

Por otra parte, Hernández aclara que existen muchas startups españolas que han decidido instalar su sede, ya sea en el momento de su constitución o a posteriori, en el extranjero. Muchas de estas empresas, no contempladas en la elaboración del ranking, también han despertado el interés de inversores internacionales y han protagonizado rondas de financiación con montos considerables.

Es el caso, por ejemplo, de CartoDB, que desarrolla un software de cartografía y generación de gráficos; de Fever, app para conocer los eventos y actividades de ocio más importantes que se celebran en la ciudad de residencia; de UserZoom, especializada en software para probar experiencias de usuario en tiendas de comercio electrónico, y de Ebury, sistema de pagos y cobros internacionales en más de 140 divisas.