Entrevista

Jordi Martí (Asebio): “El acceso a los nuevos fármacos depende del código postal del paciente”

Lamenta las desigualdades entre los ciudadanos en el acceso a los mejores medicamentos según donde vivan

Asegura que no hay recuperación y pide, además, que el futuro Gobierno considere la innovación como estratégica

Jordi Martí, presidente de Asebio.
Jordi Martí, presidente de Asebio.

Desde hace algo más de seis meses, Jordi Martí (Barcelona, 1958) es presidente de la patronal Asebio, la asociación de empresas de biotecnología, que agrupa a compañías que investigan y desarrollan productos, por ejemplo, en el sector farmacéutico, de biocombustibles o en agroalimentación. Este médico es, además, director general en España de la multinacional biofarmacéutica Celgene. Pide al futuro Gobierno que considere la innovación como motor estratégico de crecimiento.

Pregunta. ¿Se percibe la recuperación en el sector innovador de la biotecnología?

respuesta. No notamos la recuperación como deberíamos. Estamos en un gasto del 1,23% del PIB en ciencia, muy lejos del 3% de los países punteros. La mayoría de los partidos han prometido que van a llegar al 3%, pero hay que saber cómo. España debe tener una visión estratégica a medio plazo para que la innovación sea un motor de la economía

P. ¿Por qué no se nota la mejoría?

"No se buscan eficiencias en la sanidad. La innovación se ve como un problema en el Sistema Nacional de Salud”

r. La sensación es que más que una recuperación, hay frenada de caída. Tenemos casos de éxitos aislados, como el acuerdo de Oryzon con la multinacional suiza Roche. Siguen siendo pocos ejemplos, que no son un claro signo de que esto ha cambiado.

P. ¿Cómo se puede fortalecer el sector biotecnológico?

r. La única forma es que se vea la ciencia y la innovación como estratégicas. No puede ser puntual y que lo primero en lo que se recorte cuando llega la recesión sea en I+D, porque somos una actividad de ciclo largo, de alto riesgo, que perdemos en muy poco tiempo todo lo que hemos avanzado con mucho esfuerzo en muchos años. Durante la campaña electoral ha habido bastante alineamiento y consenso entre los cuatro grandes partidos sobre que se debe mejorar esta situación.

P. ¿Con qué problemas se están encontrando las empresas?

r. En el caso de las pymes, tienen un problema de financiación. Entre las grandes, la dificultad es vender la innovación, por ejemplo de nuevos tratamientos. Hay un tapón a nivel regional y en hospitales, ya que se paraliza la innovación porque entienden que es un gasto. Pero si se pone en contexto, las nuevas terapias suponen un 5% o un 6% del total de lo destinado a fármacos. Existe la percepción de que cualquier cosa nueva añade costes a lo que ya existe. Así que lo frenan.

P. ¿Qué pide al futuro Gobierno?

r. Respecto a la I+D, parece que hay consenso. Como ahora van a tener que pactar, espero que miren a medio plazo, que protejan la investigación de los ciclos bajistas y que vaya más allá de los partidos políticos. Debe haber una especie de pacto de Estado, que se ponga la innovación en la agenda.

P. ¿Afecta en algo al sector el color de los partidos en la política de alianzas que ahora se abre?

r. En la parte farmacéutica puede afectar el color político, por ejemplo en la compra pública, en las subastas de medicamentos, en el acceso a la innovación o en el mecanismo del precio a la financiación. Hay matices.

P. ¿Qué retos se plantea como presidente de Asebio?

r. En el caso de las pymes, la escasa capacidad de financiación y la falta de casos de éxito. No hay una consolidación de las pequeñas empresas a través del acceso a recursos y de medidas que les permitan seguir creciendo. Para el resto de compañías, debemos ser capaces de conseguir que la innovación deje de ser un problema en la sanidad y pase a ser parte de la solución.

P. Uno de los problemas consiste ahora en cómo garantizar la sostenibilidad del sistema sanitario ante la entrada de caras terapias.

r. No es un problema solo de España, es un problema mundial. Eso está en la agenda de todos los países, respecto a los precios de las nuevas moléculas que vienen, y que el 50% están centradas en el área del cáncer. Las compañías y los gobiernos nos tenemos que sentar, porque una de las cosas que, por ejemplo, va a implicar la futura inmunooncología es que se va a ser mucho más eficaz y específico en el tumor en el que se trata, con terapias más dirigidas, pero con mayor coste por combinación de fármacos. Y no debemos olvidar de abordar el gasto farmacéutico dentro del total de los recursos sanitarios.

P. ¿Están llegando los nuevos tratamientos a los pacientes?

r. Una de las cosas que ha preocupado a los partidos en la campaña es la equidad, porque el acceso a un nuevo medicamento depende del código postal del paciente. La Sociedad Española de Oncología Médica ya lo ha denunciado. Hay regiones que pueden tardar dos años y medio en introducir un fármaco innovador. Estamos hablando de patologías como el cáncer y de cómo vamos a pagar los tratamientos. Por cierto, una cosa que falta es que evaluamos muy poco. El día que empecemos a medir los resultados en salud, lo veremos de otra forma.

“Es crítica la alianza entre empresas en I+D”

Asebio cuenta con un 80% de socios que son pymes, que requieren servicios como ayuda técnica y búsqueda de financiación, según explica Jordi Martí, presidente de la patronal. “En el caso de las empresas más grandes, hay otro servicio muy importante que es el lobby, el tener la capacidad de poner la ciencia y la innovación en la agenda política”, apunta.

Entre los problemas del sector señala a los obstáculos para acceder a la financiación, por la falta de créditos públicos, porque los bancos no entienden esta actividad y por la carencia de recursos privados, lo que dificulta la capacidad de crecer. “La apuesta innovadora se sigue viendo de alto riesgo”, destaca. Recuerda que existen firmas de capital riesgo especializadas, como Ysios, Caixa Capital Risc o Crossroad Biotech. “Pero son pocas”, lamenta.

También pide que se apueste por la llamada “compra innovadora”, aquella por la que las Administraciones adquieren productos punteros de empresas españolas. “Esto ayudaría mucho. He vivido casos de pymes con algún producto innovador, que tienen ayuda pública para la I+D, y que en el momento en que tienen que lanzarlo, desde la Administración no se lo compran porque se ve como un gasto. Y en Europa, cuando salen a venderlo, lo primero que le preguntan es cómo funciona en nuestro país, y tienen que responder que no lo pueden vender”, se queja.

De hecho, lamenta que la sanidad no potencie ahorros a través de nuevos productos y tecnologías: “No se buscan eficiencias, la innovación se ve como un problema”.

También avanza que a finales de septiembre, el sector se reunirá en Bilbao, en su cita bienal Biospain: “El objetivo es que el éxito no sea solo nacional, sino internacional para nuevos proyectos”. Precisamente destaca que cada vez se ven menos compañías estancas en la I+D, y pasan a buscar socios. “Esto antes era muy difícil de ver. Es absolutamente crítico el fomento de las colaboraciones entre las empresas”.