Editorial

El crecimiento no aflora los ingresos

El Banco de España asegura en su último informe que la economía podría cerrar el segundo trimestre del año con un avance intertrimestral del 0,7%, solo una décima menos que el primero, lo que confirmaría la fortaleza que tiene todavía la demanda interna, tanto de consumo como de inversión y del propio empleo, para sostener el crecimiento. De confirmarse tal estimación, la economía podría concluir el año con un avance real del 3%, con una corrección al alza muy significativa de la estimación última del Gobierno, que la situaba solo en el 2,7%. Pero tan buen desempeño en la actividad no encuentra reflejo coherente en las cuentas públicas. El déficit fiscal hasta mayo habría llegado al 2,1%, cuando el compromiso para todo el año es del 3,6%. Y dado que el comportamiento de los ingresos es mucho más modesto de la estimación presupuestaria, el déficit primario (excluye los pagos por intereses) se ha disparado, con un avance del 19%. Las bajadas de impuestos que entraron en vigor en enero están en la explicación del lento avance de la recaudación, mientras que el IVA ha perdido pulso los últimos meses, como el volumen de ventas del comercio refleja. La situación debe corregirse de inmediato; cumplir el déficit no es un deseo, es una obligación si se quiere mantener barata la financiación de la economía.