Entrevista

Emilio Rousaud: “Las eléctricas pirata simulan vender para robar”

Licenciado en Ciencias Empresariales, Emilio Rousaud fundó en 1999 Factorenergía, primera comercializadora libre de la que es director.

Combina este cargo con la presidencia de ACIE

Emilio Rousaud, presidente de ACIE y director general de Factorenergía.
Emilio Rousaud, presidente de ACIE y director general de Factorenergía.

Integrada por las grandes de las pequeñas comercializadoras independientes (Enérgya VM, Nexus, Acciona, Fenie, Axpo, Alpiq, Factorenergía, Engie, Enara y Ame), ACIE lucha por un difícil mercado controlado por las grandes de Unesa. Su presidente, Emilio Rousaud (Barcelona, 1966), tiene entre sus preocupaciones acabar con el fraude cometido por ciertas comercializadoras, con las que no pueden competir en precio, pues no pagan la energía que suministran y enturbian la imagen del sector.

Pregunta. Industria ha aprobado un cambio en el procedimiento de operación de REE para acabar con las llamadas comercializadoras pirata.

Respuesta. Habría que empezar por exigir más garantías a las empresas que se dedican a esta actividad, pues, al final, es una actividad regulada. En los inicios de la liberalización se nos exigía un capital mínimo de 750.000 euros y depositar avales de 600.000 euros en Omel, ahora basta con 3.000 euros y una comunicación. La energía que venden las piratas, que no pagan, o los peajes que dejan a deber lo asumen los generadores [un agujero de 54 millones]. En España la piratería es mayor que en otros países porque hay mucha permisividad.

P. ¿Ese cambio regulatorio no servirá entonces para nada?

"Mejorar el procedimiento de operación y acelerar las liquidaciones es bueno, pero la piratería hay que prevenirla”

R. Ayuda, pero no resuelve el problema de raíz. Mejorar la operación y acelerar las liquidaciones es bueno, pero la piratería hay que prevenirla.

P. ¿Yacortar los procedimientos de infracción que duran un año?

R. Todo lo que sea acortar los plazos es positivo, porque la demora contribuye a que el fraude se perpetúe. Hemos visto sociedades que cuando se les abre el procedimiento de inhabilitación se transforman en otra sociedad a la que traspasan sus clientes. Si el trámite dura mucho, tienen margen para reaccionar. Si conseguimos el control casi inmediato, acotamos el riesgo.

P. ¿Qué han sacado en limpio de sus denuncias ante el ministerio?

R. Los contactos han sido muy positivos, el último, con la directora general de Energía [María Teresa Baquedano]. Le hemos dicho que queremos colaborar en todo lo posible. El fraude no se puede enfocar solo como un perjuicio de los generadores, que son los que están pagando el pato, sino del resto de comercializadoras que vemos dañada nuestra reputación.

P. ¿Y cuál ha sido su respuesta?

R. Nos han pedido ideas y estamos elaborando propuestas para identificar a los autores del fraude y evitar que cualquiera se convierta en comercializadora con una simple comunicación. Somos como un banco y no me imagino a un banco funcionar solo con un escrito al Banco de España, sino con una ficha que acredite su solvencia. Las piratas no son comercializadoras, su objetivo no es vender energía, sino simular una venta para robar. Lo podemos expresar como queramos, pero el fin es un negocio ilícito.

P. ¿Y las empresas que no actúan de mala fe y simplemente no pueden pagar porque las garantías son altas?

“Tenemos que advertir al cliente de estas comercializadorasde que es cómplice involuntario de un fraude”

R. Solo se abre el procedimiento a las que incumplen los plazos de pago. Intentar distinguir cuáles son de un tipo o de otro no es fácil. Pero cuando se les abre el expediente tienen tiempo suficiente para acreditar su situación. No puede ser que, aprovechando los largos plazos de liquidación del sistema, un señor venda un producto que no ha comprado previamente por el mal funcionamiento del mercado.

P. La CNMC llevó algunos casos a la fiscalía, pero esta lo archivó. ¿Van a acudir en su caso a los tribunales?

R. Estamos buscando alguna unidad de acción con algunos generadores. Pero no tanto para ir contra casos concretos, pues no nos vamos a encontrar con sociedades interpuestas diseñadas para delinquir, sino con una idea de profilaxis, como efecto ejemplificador.

P. ¿Con qué generadores?

R. No me puedo pronunciar; estamos hablando con ellos.

P. ¿Cómo ha afectado la piratería en la imagen del sector?

R. Aún son pocos los clientes que nos preguntan si somos como esas empresas que han cerrado. Pero el problema es más grave: no podemos competir con ellas en precio, pues al suministrar un producto que no pagan, a coste cero, pueden hacer más descuentos. Hace falta un respaldo financiero en esta actividad: solo las puntocom pueden hacer negocios con poco capital.

P. Según Industria, algunas de las medidas propuestas van contra la competencia y frenan el mercado.

R. También se alega la defensa del consumidor, cuando este sin saberlo está siendo cómplice de un fraude. Si compro material robado, me lo incautan y me dicen que es un delito, aunque alegue que no lo sabía. Como mínimo, los clientes de estas comercializadoras deberían ser advertidos.

P. ¿Cómo evoluciona el mercado?

R. Es muy difícil, especialmente el doméstico, porque la captación de clientes requiere una inversión que se recupera a largo plazo: cuanto más grande es un cliente más rentable es dar un incentivo a un comercial, pero en los domésticos el margen es tan pequeño que has de tener la expectativa de que el cliente estará tres años contigo.

 

“Si facilitan nuestros datos a las grandes, nos hundirán”

Pregunta. Viesgo ha conseguido medidas cautelares contra la nueva obligación legal de publicar el nombre de las suministradoras de cada cliente en los SIPS (bases de datos de los consumidores y puntos de suministro).

Respuesta. Nos preocupa muchísimo. Es un peligro para la libre competencia: si las grandes incumbentes quieren atacar a los medianos (los que tenemos entre 50.000 y 100.000 clientes), conocerán exactamente nuestra cartera. La única ventaja que tenemos ahora es que, como hemos empezado desde cero, nuestra cartera está muy atomizada, mientras que la de las grandes está concentrada.

P. ¿Consideran este cambio una espada de Damocles?

R. Sí. Nos pueden dejar sin clientes de un día para otro. Es algo sangrante: cada cliente nos ha costado dinero, no como a las grandes, que recibieron automáticamente en su día los clientes de su distribuidora. Cada cliente ha representado para nosotros un coste, es nuestro fondo de comercio, y si hacen público nuestro fondo de comercio, nos hundirán.

P. Pero ha sido Viesgo, una de Unesa, la que ha logrado suspender temporalmente esta norma de noviembre.

R. Es que por su tamaño, las consecuencias serán igual para ella que para nosotros. Habrá pensado:“A ver si Endesa o Iberdrola me quita los clientes”. Los SIPS se convertirán en un instrumento para las grandes que ya controlan el mercado. Para mí no tiene ningún valor saber que, por ejemplo, en Valladolid el 80% de los usuarios son de Iberdrola, porque ya sé que domina ese mercado. Pero a Iberdrola saber que tengo 200 clientes repartidos en la ciudad y dónde, le servirá para quitármelos uno a uno.

P. Otra novedad es que los SIPS ya no darán las curvas de carga de los clientes.

R. Sí. Para ello se apela a la Ley de Protección de Datos Personales (LOPD). Podríamos aceptar esta restricción en el caso de las personas físicas, pero es inaceptable en el de las personas jurídicas. Esos dos cambios en los SIPS, no tener acceso a las curvas de consumo y que se den datos de las comercializadoras, son muy preocupantes.