Análisis

¿Y si nos vamos a Fráncfort?

Las filiales en el Reino Unido de Santander y Sabadell tienen sus propias líneas de liquidez y capital

Vista del logotipo del Banco Central Europeo (BCE) en su sede de Fráncfort, Alemania. EFEArchivo
Vista del logotipo del Banco Central Europeo (BCE) en su sede de Fráncfort, Alemania. EFE/Archivo EFE

Hoy es de esos días en los que es mejor ser un banco doméstico. Si me hubieras preguntado hace unas semanas diría que me gustaría tener presencia en Reino Unido. Pero hoy no”. Así se expresaba el viernes un conocido directivo español. Fuentes de Banco Sabadell, entidad que cuenta con una pequeña firma en Reino Unido, través de TSB, no compartía esta opinión. “Ahora estamos preocupados, moderadamente preocupados, pero habrá que ver que ocurre los próximos días”, señalan desde Sabadell.

Otro directivo asegura que “de momento, es curioso ver como en la City londinense todos los ejecutivos están muy preocupados, lo que contrasta con la actitud de una parte importante de la gente en la calle, que está contenta.

La City parece hoy más que nunca una burbuja dentro de Londres”, explicaba otro banquero precisamente desde esta ciudad, que ha sido durante los últimos 80 años el centro neurálgico del negocio bancario y de divisas del mundo.

La decisión de Reino Unido de abandonar la Unión Europea golpeará duro a todos los bancos, pero en especial a los que tienen presencia en este país, algo de lo que ya han tomado conciencia varias entidades internacionales y han decidido trasladar sus centros operativos de Londres a París o a Fráncfort o se lo están pensando.

Este es el caso del francés BNP Paribas, que podría reducir su operativa en Londres en favor de su país de origen, y más concretamente de su capital, París;_o del estadounidense JP Morgan, que podría hacer lo mismo para trasladar su cuartel general en Europa a Fráncfort. “Los bancos españoles no creo que hagamos eso. Por lo menos, los bancos comerciales como Santander y Sabadell mantendrán sus negocios en Reino Unido. Eso seguro. A lo mejor alguno que solo tenga una oficina operativa allí podría comenzar a pensarse trasladarla a Alemania o abrir otra también allí, pero será un caso aislado. Eso sí, en Fráncfort se están frotando las manos porque ya comienzan a ver el negocio que puede avecinárseles”, explica otro directivo financiero de un banco nacional.

Pero mientras se preguntan si diversificar más su artillería relacionada con la operativa de mercados de Reino Unido a Alemania, donde se encuentra el Banco Central Europeo (BCE), tienen que comprobar los daños más que colaterales que les ha supuesto el triunfo del brexit. Para Sabadell el impacto de la decisión británica le puede suponer como máximo un 17% de su beneficio, algo menos de 150 millones de euros, este año como consecuencia de un desplome sin fondo de la libra, que se comiese gran parte de los resultados de TSB. Pero el problema no es lo que dejen de ganar este año, ni la caída de la acción durante unos días. El verdadero problema tanto para el banco que preside Josep Oliu como para Santander es el impacto que tendrá este fenómeno a medio o largo plazo.

“Si la economía británica entra en recesión el consumo descenderá, la morosidad subirá, y en consecuencia, la entrada de ingresos para los bancos bajará. Ese es el verdadero problema para Santander y para Sabadell”, señala un director financiero de una destacada entidad. Un informe de Analistas Financieros Internacionales (AFI) señala que “el shock que sufriría la economía británica (tras el ‘brexit’) aumentaría el número de impagos y los bancos sufrirían un impacto en su capital. No obstante, las entidades financieras españolas podrían elegir si dar apoyo desde la matriz o no a sus entidades subsidiarias. Por otro lado, en el medio plazo, los bancos del país podrían tener que afrontar también mayores costes regulatorios, al tener que adaptarse a un nuevo marco normativo”.

Fuentes de Sabadell señalan que no prevén ningún impacto en el capital como consecuencia de la salida de Reino Unido de la UE. En Santander tampoco. Según este mismo informe, Santander UK es depositario de entre el 10% y el 20% de las cuentas corrientes británicas, mientras que TSB tiene en torno al 5%. Durante el pasado año, Santander tuvo un 28,6% de sus activos y un 23% de su beneficio atribuido en Reino Unido. Por su parte, TSB representó el 20,7% de los activos de Sabadell y un 17,2% de su beneficio.

Ambos bancos han desarrollado planes de contingencia. “Sus filiales británicas son independientes, por lo que tienen líneas de liquidez y de capital propias para evitar contagio con la matriz. Sus negocios son, en ambos casos, de retail, mientras que ahora lo que se producirá en Reino Unido es una crisis de mercados y de divisas. La economía se verá dañada, pero tardará algún tiempo más”, coinciden varios expertos, que recuerdan, además, que si se analizan las caídas en Bolsa sufridas por la banca el viernes, han sido bancos domésticos los que han sufrido más el desplome.

Además, las entidades italianas han perdido más valor en el día que las españolas. Y añaden que lo que se ha producido el viernes es un referéndum. “Ahora queda por negociar las bases de la salida de Reino Unido de la UE, y esto llevará años. No será de un día para otro, y dependiendo de lo que se negocie el efecto será más o menos leve”. Eso sí, BBVA, señala que al carecer casi de presencia en Reino Unido (solo un 0,3% de su balance depende de esta economía), su negocio se ve poco afectado. Bankia, Popular y CaixaBank y Bankinter insisten en lo mismo.