A fondo

Mar de fondo entre los sindicatos y la cúpula de BBVA

CC OO y UGTtienen previsto realizar movilizaciones en los próximos días por el despido de varios empleados

Francisco González, presidente de BBVA.
Francisco González, presidente de BBVA.

Si de algo ha podido presumir tradicionalmente BBVA es de su paz social. Los sindicatos siempre han confesado que Francisco González, presidente de la entidad, ha llevado con un buen equilibrio las relaciones entre el banco y la plantilla. Los representantes de los trabajadores aseguran que es el banco en el que menos conflictos laborales ha habido. Pero también añaden: “Hasta ahora”. Y es que parece que desde hace un par de meses existe un mar de fondo en el banco derivado del enrarecimiento de las relaciones entre los directivos de la entidad y la plantilla, sobre todo la de las oficinas.

Los sindicatos aseguran que en los últimos meses parece que ha habido un antes y un después, y no por el cambio de modelo hacia una rápida digitalización, transformación de la que no se han quejado, sino por la presión comercial existente en el presente trimestre.

CC OO, el sindicato mayoritario en el banco y en el sector, lleva desde el pasado mes de mayo insistiendo en la inusual presión que se está haciendo a los comerciales de la institución.

La primera crítica de los sindicatos se produjo a primeros de mayo, aunque los hechos habían sido detectados desde junio de 2015. Se quejaban de los crecientes “apercibimientos escritos por malas prácticas comerciales con las tarjetas Pack Duo”. Al parecer, había aumentado la contratación de este producto de forma inadecuada. Se había detectado que se estaba activando un número creciente de estas tarjetas y se apuntaban como vendidas, para posteriormente cancelar estas operaciones, según reza una circular de CC OO.

El objetivo de esta operativa era obtener puntos para beneficiarse de la retribución variable.

Los sindicatos afirman que esta práctica, que acarreó varias sanciones, fue impulsada por algunos directores de banca comercial. Y recuerdan que el banco cuenta con un estricto código de conducta.

Al final, esta práctica se ha llevado por delante a 14 empleados de la red del banco en España. Despido disciplinario por “faltas muy graves de transgresión de la buena fe contractual, abuso de confianza y de disminución continuada y voluntaria en el rendimiento del trabajo”, han sido las causas de estas salidas. Estos despidos han distanciado más a la plantilla de la dirección; algo, insisten los sindicatos, que no había sucedido antes. Desde la entidad aseguran que esta medida no es la primera vez que se lleva a cabo en BBVA y en el resto de la banca.

CC OO mantiene otra versión. Ha sido una acción intencionada y planificada por BBVA, ya que se produjo el mismo día, con el mismo modus operandi y con los mismos argumentos. Hay afectados en todas las direcciones territoriales, exclusivamente en la red comercial”.

Además, añaden que se han despedido a dos empleados por dirección territorial (hay siete), menos en la de Madrid, Castilla-La Mancha, donde han salido tres, y en la de Canarias, donde la medida ha afectado a un solo empleado (es la dirección territorial más pequeña). Por ello, consideran que el verdadero objetivo de esta acción es implantar un ambiente de temor y obediencia”. Las históricas buenas relaciones entre plantilla y la dirección del banco se han roto. Tanto es así que los sindicatos han convocado movilizaciones para los próximos días.

Lo cierto es que, bajo este mar de fondo, lo que existe es un deterioro del negocio minorista en la banca española (y europea) derivado de los bajos tipos de interés, que ha puesto a prueba la resistencia del sector financiero y su ingenio para compensar esta presión sobre los márgenes de interés, a lo que se añade la elevada regulación a la que está sometido el sector.

Algún que otro banco asegura que ahora es clave para una entidad tener productos transaccionales que vinculen más a los clientes. “El que no tenga un producto estrella que logre fidelizar al usuario lo pasará muy mal hasta que vuelvan a subir los tipos de interés”, defiende el director general de un destacado banco, quien mantiene que su entidad está logrando captar más clientes de lo que “teníamos planeado gracias a esta estrategia; además, estamos comprobando que se está generalizando la entrada de clientes de ciertos bancos, que no son precisamente pequeños”.

“Este año es decisivo. O logras captar clientes y vincularlos o mueres. La presión para que los más débiles se fusionen es cada día mayor”, señala otro directivo de una gran entidad.

Mientras, parece que Banco Popular podrá vivir sin sobresaltos otra larga temporada a tenor de los resultados de su macroampliación de capital por 2.505 millones de euros.