IV Foro Anual del Consejero

Guindos: “Estoy convencido de que España no será multada por el déficit”

El ministro de Economía asegura que desde Alemania le transmiten que no habrá ninguna sanción

El ministro de Economía en funciones, Luis de Guindos, durante su intervención en la clausura del IV Foro Anual del Consejero que se celebra hoy en Madrid.
El ministro de Economía en funciones, Luis de Guindos, durante su intervención en la clausura del IV Foro Anual del Consejero que se celebra hoy en Madrid.

El ministro de Economía, Luis de Guindos, ha asegurado hoy que “está convencido de que España no tendrá ninguna multa por haber incumplido el objetivo de déficit público”. Según ha explicado justo antes de intervenir en el IV Foro Anual del Consejero, “he tenido contactos con muchos gobiernos, incluido el de Alemania, y están en contra de sancionar a España”, ha apuntado.

Guindos ha explicado que para los socios comunitarios España “es un ejemplo de consolidación fiscal”, lo que ha llevado al país “a ser la economía que más crece de toda la Unión Europea”. España ha hecho un colosal esfuerzo por reducir el déficit público, y eso “es algo que reconocen nuestros socios europeos”.

  • La importancia del PSOE

El ministro en funciones de Economía también ha comentado las últimas encuestas electorales que sitúan a la coalición Unidos Podemos como segunda fuerza política en intención de voto, por detrás del Partido Popular. “Creo que es una mala noticia para España que el partido socialista pueda convertirse en la tercera fuerza política de este país”, ha apuntado Luis de Guindos. “El PSOE ha sido un partido clave para el avance de España”

Guindos, ya en su intervención en el acto de clausura del IV Foro Anual del Consejero –organizado por KPMG, IESE , El País y Aon- ha explicado que uno de los mayores desafíos que afronta Europa es el auge de los populismos. “Ante su empuje, lo único que podemos hacer es ofrecer la máxima transparencia y explicar con claridad que sus recetas no funcionan. Un buen ejemplo es Grecia, donde el Gobierno de Syriza ha tenido que hacer ajustes mucho más duros que sus predecesores”.

A su juicio “la ortodoxia del proyecto del euro siempre acaba imponiéndose al canto de sirenas de los populismos”.