Editorial

Empleados de banca, a examen

La segunda edición de la directiva europea sobre posibles abusos del sector financiero a los particulares (Mifid 2), que debería entrar en vigor el próximo enero, se verá retrasada finalmente hasta 2018. Sin embargo, la normativa ligada a esa regulación está ya en marcha. En esa línea está la decisión de que los comerciales de banca que vendan productos o asesoren a los clientes pasen un examen que pruebe sus conocimientos técnicos e, incluso, su compromiso ético. La CNMV negocia con el sector dar cumplimiento a las exigencias europeas, y entre ellas a esta fórmula, que afectará a la gran mayoría de los 200.000 trabajadores de entidades financieras en España. Las directrices marcan dos niveles: quienes solo ofrecen información y los que, además, dan asesoramiento. Lo menos que se puede pedir a un comercial es que conozca las características y los riesgos de los productos que ofrece a los clientes, que sepa sus costes reales y potenciales y que atesore conocimientos básicos para su valoración. Además, si el empleado va a dar consejos concretos de inversión, deberá en buena lógica saber la idoneidad o no del producto en función del cliente. La regulación para proteger a los pequeños inversores contra productos tóxicos avanza lentamente, pero se abre paso en un viaje que favorecerá a todas las partes.