Deporte

El zika amenaza los Juegos de Río y 25.000 millones de euros

La extensión del virus en Brasil eleva el temor de los atletas y las voces que piden que la cita olímpica se cancele.

Entradas puestas a la venta para los JJ OO de Río de este verano
Entradas puestas a la venta para los JJ OO de Río de este verano

"Estoy valorando no ir a los Juegos Olímpicos por el virus del zika”. Con estas palabras, Pau Gasol, el mejor jugador de la historia del baloncesto español, hizo sonar ayer todas las alarmas del deporte mundial. En un acto de Banco Popular, entidad que le patrocina, el deportista se añadía así a otras grandes figuras que ya han mostrado de forma pública su preocupación por la extensión de esta enfermedad, transmitida por la picadura de un mosquito. En Brasil, que acogerá los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro este verano, ya se han identificado 100.000 casos probables. Su incidencia en las mujeres embarazadas, provocando en algunos casos la malformación del cerebro del feto, es su gran peligro.

La nadadora Mireia Belmonte, doble medalla de plata en Londres 2012, también expresó el pasado mes de febrero que, “si mi salud corre peligro por el zika, no acudiré a los Juegos de Río”. Además, el equipo olímpico estadounidense ha dado libertad para que cada atleta decida ir o no a la cita. Cautelas que han sido apoyadas por 150 científicos y expertos en salud pública de todo el mundo, que en una carta dirigida a la Organización Mundial de la Salud (OMS) expresaban que “no es ético correr el riesgo por unos Juegos que pueden celebrarse de cualquier modo, ya sea posponiéndose o trasladándose”.

“Cancelar o cambiar la ubicación de los Juegos Olímpicos de 2016 no alteraría de forma significativa la propagación internacional del virus zika”, ha respondido la institución sanitaria, pese a que se prevé que, durante el mes de agosto, se trasladen a Brasil 10.000 deportistas y 500.000 aficionados de todo el mundo. Un mensaje al que ayer se sumaron el Comité Olímpico Español (COE), como ya hizo previamente el Comité Olímpico Internacional (COI), y el ministerio de Sanidad. “No hay nada que justifique que se tomen medidas adicionales más allá de las que se han adoptado”, afirmó Fernando Carreras, subdirector general de sanidad exterior, en declaraciones recogidas por la agencia Efe. Entre otras medidas, se aconseja a las mujeres embarazadas evitar viajar a las zonas afectadas por el virus, incluida Río de Janeiro, o que los hombres que sí lo hagan, utilicen preservativo en sus relaciones durante los 28 días siguientes a haber retornado de Brasil, de no haber experimentado ningún síntoma. El COE, en un documento enviado a sus delegaciones, aconseja a los deportistas llevar ropa de manga larga, usar repelentes, o no compartir elementos de aseo personal o vasos.

  • Una máquina de generar ingresos

Ni la OMS ni los comités olímpicos ven motivos para aplazar los JJ OO de Río

Pese a la presión de algunos deportistas y de un sector de la comunidad médica y científica, el COI, hasta ahora, no ha cambiado sus planes, manteniendo la inauguración de los Juegos para el 5 de agosto. Y es que Brasil, según un estudio de la universidad de São Paulo, se juega un impacto económico de 25.000 millones de euros, después de haber invertido más de 10.000 en infraestructuras deportivas y de transportes. También se apuntaba a una creación de 120.000 empleos solo para este año, y de 130.000 anuales durante la siguiente década. Cifras que la convulsa coyuntura económica y política del país también ponen en duda.

Hasta este mes de mayo, la organización había vendido dos tercios de los 7,5 millones de entradas que se habían puesto a disposición de los aficionados, y se estima una aportación de los patrocinadores cercana a 1.000 millones de euros, gracias a 19 acuerdos con empresas del país. El presupuesto solo para los 16 días de competiciones alcanza los 2.000 millones de euros.

Un negocio, el de los Juegos Olímpicos, que desde los celebrados en Barcelona, en 1992, se ha multiplicado por cuatro. Solo por ingresos de retransmisión, venta de entradas, productos licenciados o patrocinios, el movimiento olímpico generó alrededor de 8.000 millones de euros en el periodo 2009-2012, frente a los poco más de 2.000 que ingresó entre la cita barcelonesa y Atlanta 1996.Un 10% de esa cantidad va directamente al presupuesto del COI, mientras que el resto lo reparte entre organizaciones y federaciones. La institución olímpica mantiene sus planes.