Real Madrid-Atlético de Madrid

La estabilidad vale una Champions League

Mantener un núcleo fijo de jugadores clave aporta más garantías de éxito que la inversión en talento externo y caro

La estabilidad vale una Champions League

Dos años después, Real Madrid y Atlético de Madrid repiten este sábado, en Milán, en la final de la Liga de Campeones. Si los últimos días de preparación no provocan ninguna lesión más, después de la baja confirmada del francés Varane en los madridistas, el conjunto blanco presentará una alienación con seis de los jugadores titulares de aquella final: Sergio Ramos, Carvajal, Modric, Cristiano Ronaldo, Benzema y Bale. En el Atlético, pese a los cambios que vive en su plantilla cada año, repetirán cinco: Juanfran, Godín, Filipe Luis, Gabi y Koke.

Pero la cantidad de nombres que continúan en las plantillas no es tan importante como su importancia dentro del engranaje de cada equipo. La estabilidad de un núcleo cerrado de deportistas, o de empleados, es una clave que garantiza el buen rendimiento de los clubes deportivos, y también de las empresas. Al menos, así lo creen Fabio Fonti, profesor de la ESC Rennes School of Business, y Massimo Maoret, docente de IESE. En su estudio, titulado Los efectos directos e indirectos del capital social periférico y nuclear en el desempeño organizacional, explican, a través del análisis de 40 años de estadísticas de partidos de la NBA, cómo el capital social, es decir, las relaciones entre los perfiles clave de un equipo de trabajo, desarrolladas durante varios años, impactan de manera directa en el buen rendimiento de la organización.

Esto es debido a que, entre ellos, se establecen unos mecanismos y una confianza que elevan la eficiencia en los procesos. Algo que tiene su reflejo en los finalistas de la Champions: “Godín sabe cómo juega Gabi o por qué zonas del campo se mueve Koke”, ejemplifica uno de sus autores, Massimo Maoret. Éste señala el énfasis que tanto en el fútbol, como en otro sectores empresas, se ha establecido en “competir por el talento, contratar estrellas, ya sean jugadores o financieros. Pero comprar al mejor siempre afecta a la estabilidad de un equipo. Y hay cosas que no se compran con dinero, pero que funcionan”.

Seis jugadores del Madrid y cinco del Atlético jugaron de inicio la final de 2014

Aplicando su estudio sobre el partido del sábado, Maoret identifica dos estrategias diferentes en ambos equipos respecto a la dirección de personas. El Atlético, argumenta, ha apostado en los últimos años por una estrategia de mantener piezas clave, y no tanto a sus estrellas. “Casi todos los años han salido futbolistas: Falcao, Diego Costa, Mandzukic... Y el rendimiento no se ha visto comprometido. La clave es el núcleo que conservan:Juanfran, Koke, Godín, Gabi, Tiago... y por supuesto, el entrenador, Simeone”. De hecho, desde que el preparador argentino llegara a finales de 2011, éstos son los únicos futbolistas que se mantienen en su plantilla desde entonces [Filipe salió en 2014 para volver en 2015], y el propio Simeone les ha señalado como imprescindibles. “El núcleo es la parte más interdependiente del equipo. Suele corresponderse con las zonas clave del juego, por donde siempre pasa el balón: defensas y medios, además del entrenador”. En el ámbito empresarial, Maoret lo asimila a los departamentos de I+D, donde ese capital social juega un papel clave.

En el Real Madrid, nombres como Sergio Ramos, Pepe, Marcelo o Modric también acumulan muchos años en el primer equipo. “Han entendido que la estabilidad en puestos clave es vital, a diferencia de los equipos ingleses, que cada año fichan muchos jugadores pero no acaban de ser competitivos en Europa. Por eso han podido llegar a esta final”.

La diferencia con el Atlético, a juicio de Maoret, estriba en el que el Madrid “siempre quiere contratar a los mejores jugadores, y la figura del entrenador es más discutida, y esto acaba afectando a la estabilidad”.

Cristiano Ronaldo, jugador del Real Madrid, es perseguido por el centrocampista del Atlético de Madrid, Saúl
Cristiano Ronaldo, jugador del Real Madrid, es perseguido por el centrocampista del Atlético de Madrid, Saúl

  • Presión

La planificación y no caer en precipitaciones son recetas básicas.“En el mundo del fútbol hay mucha presión a corto plazo, por comprar jugadores y para que funcionen. Y se pueden cambiar futbolistas, pero manteniendo esas partes fundamentales del equipo”, mantiene Maoret. De hecho, explica que otra de las conclusiones que extrajo de su investigación, es que los fichajes estrella, el talento nuevo, además de necesitar un tiempo para desarrollarse en plenitud, funcionará mucho mejor si el club al que llega mantiene un núcleo estable. “La consultoría financiera es muy similar al fútbol. La empresas se pelean por robar a las estrellas, pero cuando las tienen, después no tienen el rendimiento que esperado”. ¿Y qué papel juegan los suplentes? O como los llama Maoret, la periferia. “Puede suceder que la estabilidad de esa periferia bloquee el talento del núcleo. Por ejemplo, jugadores veteranos que no vean bien que un nuevo fichaje adopte mucho protagonismo”.

Por cómo maneja su núcleo, Maoret ve ganador al Atlético. “Han enseñado cómo se maneja el capital social”. Eso sí, “en capital humano, el Madrid es mejor”.