Reforma de la financiación autonómica
Los efectos del sistema de financiación Ampliar foto

Acuerdo político y académico para limitar la solidaridad interterritorial

Comunidades con mayor capacidad fiscal acaban con menos recursos que la media tras la nivelación

La próxima legislatura. Las críticas al modelo vigente son prácticamente unánimes y legalmente el sistema ya debería haberse revisado, aunque el Gobierno eludió ese trámite ante la falta de recursos. Fedea ha empezado a calentar motores y ayer organizó un debate en Madrid con académicos y representantes de los partidos políticos para presentar las conclusiones de unas jornadas sobre la reforma de la financiación autonómica celebradas en febrero en S’Agaró en colaboración con la Fundación Olof Palme. El encuentro sirvió para constatar que existe consenso en algunos puntos. Para empezar, en el diagnóstico.

El director de Fedea, Ángel de la Fuente, señaló ayer que hay acuerdo en que el sistema vigente es demasiado complejo, resulta arbitrario y genera diferencias excesivas en la financiación por habitante ajustado. Alain Cuenca, profesor de Economía de la Universidad de Zaragoza, defendió elevar la corresponsabilidad fiscal de las autonomías y propuso un sistema de liquidación más ágil que el actual, donde las comunidades reciben entregas a cuenta en función de la recaudación prevista y no es hasta dos años después cuando se cierra el sistema. Existe prácticamente unanimidad en este último aspecto.

PSOE y Ciudadanos defienden que se fijen tipos máximos y mínimos en el impuesto sobre sucesiones

La presidenta de la Fundación Internacional Olof Palme, Anna Balletbò, relacionó la reforma del modelo de financiación con la situación política en Cataluña. En su opinión, es necesario convencer de los beneficios de la unidad a los catalanes que, sin haber sido nunca independentistas, se han adherido a las opciones soberanistas. Balletbò se mostró partidaria de respetar el principio de ordinalidad, es decir, que la redistribución del sistema no llegue hasta el punto de que las comunidades con mayor capacidad fiscal acaben con menos recursos que otras que partían con una situación peor. Los académicos y también los representantes de los partidos políticos se mostraron favorables a respetar el principio de ordinalidad, que fue uno de los caballos de batalla de la Generalitat de Cataluña cuando las tesis soberanistas no dominaban la agenda. Santiago Díaz de Sarralde, profesor de Economía de la Universidad Rey Juan Carlos, celebró que se impusiera la idea del principio de ordinalidad y que existiera consenso en este punto. De la Fuente se mostró partidario de que la financiación por habitante ajustado fuera igual en todas las comunidades. Aunque añadió que, ante la dificultad de alcanzar ese objetivo, era partidario de que el modelo no alterara las posiciones de partida de las comunidades autónomas en recursos per cápita. Actualmente, Madrid es la comunidad con mayor capacidad fiscal y, tras los mecanismos de nivelación, se convierte en la tercera con menos financiación por habitante.

La opinión de los académicos fue compartida por los representantes políticos. El jefe de la Oficina Económica de La Moncloa, Álvaro Nadal, y el secretario de Economía del PSOE, Manuel de la Rocha, se mostraron partidarios de limitar la solidaridad. El diputado y portavoz de Hacienda en el Congreso de Ciudadanos, Francisco de la Torre, también defiende el principio de ordinalidad.

Nadal critica que las comunidades se limitan a intentar "rascar" más dinero en las negociaciones

Partido Popular
Más allá de sentenciar que “la solidaridad tiene un límite”, Nadal alertó de que muchas veces se olvida cuando se aborda la reforma del sistema que los recursos son escasos y advirtió que los corsés fiscales derivados de la obligación de reducir el déficit público limitan el margen de maniobra. Tras señalar que acudía a la reunión como secretario de Economía del PP, se mostró escéptico ante la posibilidad de alcanzar un acuerdo para establecer un modelo de financiación idóneo y culpó de ello al papel que desempeñan las comunidades autónomas. En su opinión, la estrategia de negociación de los presidentes autonómicos se limita a “rascar” más dinero. Señaló no se premia al dirigente regional que gestiona mejor o cumple el déficit, sino al que obtiene más dinero en las negociaciones con Madrid. Señaló que ponerse de acuerdo en el diagnóstico y en cual debería ser el modelo es relativamente sencillo, pero alertó de que lo complicado es llevarlo a cabo. De hecho, reconoció que los dos grandes partidos son incapaces de marcar la pauta a sus barones autonómicos en el debate sobre la reforma del modelo de financiación.

PSOE
De la Rocha se mostró convencido de que la reforma del modelo de financiación será “la patata caliente” del próximo Gobierno. Señaló que el PSOEes partidario de simplificar el modelo, pero lanzó una lanza a favor del sistema vigente. Aseguró que, con lagunas, es mejor que el anterior. Si bien defendió fijar un límite a la solidaridad, también abogó por una nivelación del 100% para que la financiación por habitante ajustado sea igual en cada comunidad. También reclamó una mayor equidad vertical entre Estado y comunidades. Criticó especialmente la discrecionalidad del Gobierno a la hora de repartir los objetivos de déficit público.

El socialista se mostró favorable a proteger del ciclo económico los gastos en educación y sanidad y aventuró la posibilidad de crear un “fondo de estabilización” que garantice esos servicios con un mecanismo parecido al de las pensiones. De la Rocha apuntó que para alcanzar un acuerdo sería necesario que el Estado pusiera más recursos sobre la mesa, que es la fórmula utilizada en negociaciones anteriores.

Ciudadanos
Francisco de la Torre tildó el actual modelo de financiación de “oscuro” y defendió su reforma. También abogó por empezar a desmantelar el fondo de liquidez autonómico (FLA)con el que la Administración central concede préstamos a las comunidades. En su opinión, los gobiernos regionales deben responsabilizarse y no esperar el dinero del Estado. Aunque defendió la corresponsabilidad fiscal, también reclamó que se establezcan tipos mínimos y máximos en el impuesto sobre sucesiones para evitar la disparidad actual. El PSOE es favorable también a esta medida.

De la Torre es partidario de que sean los partidos políticos quienes negocien en el Congreso el nuevo modelo de financiación. La idea es evitar las distorsiones e incongruencias generadas cuando el modelo es el resultado de negociaciones bilaterales con las 15 comunidades de régimen común.

Podemos
El economista y asesor de Podemos, Javier Loscos, señaló que la reforma de la financiación no es un tema central para el partido de Pablo Iglesias. Aun así, reclamó un modelo que sea atractivo para Cataluña y que permita desactivar el auge del independentismo.