Materias primas

Fuego y guerra se combinan para disparar el precio del petróleo

El fuego y la guerra han logrado lo que el gran cártel no ha podido: impulsar el precio del petróleo. Tras una racha de una semana a la baja para la modalidad Brent, referencia en Europa, seis delegados de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) señalaron que congelar sus niveles de producción no estará siquiera sobre la mesa en la próxima reunión que mantendrán en junio. Pese a ello, el crudo cotiza hoy con un alza superior al 4%, la mayor subida de las últimas fechas.

Y es que un incendio incontrolado en Fort McMurray, el corazón de la producción petrolífera de Canadá, ha paralizado la actividad dando una excusa a los inversores para apostar por una menor saturación del mercado y llevar en volandas al precio del crudo. Según las autoridades de la región citadas por Reuters, el fuego ha forzado la evacuación de más de 88.000 personas y ha quemado más de 1.600 edificios. "El incendio tiene suficiente calibre como para destruir la mayor parte de la ciudad", explican. 

Todavía se desconoce el volumen de barriles que el mercado dejará de percibir como consecuencia de esta, a priori temporal, paralización de la producción. "Los sucesos en Canadá son otro ejemplo más de lo que parece la tónica general del año en curso, una cadena de disrrupciones inesperadas en la oferta de petróleo que están impulsando los precios", analiza David Hufton, analista de PVM Oil Asociates.

Por otra parte, las tensiones bélicas continúan en Libia, uno de los mayores productores de oro negro del mundo, y limitan su capacidad productiva. Se estima que los conflictos bélicos en el país impiden que más de 120.000 barriles al día lleguen a los mercados y, desde que alcanzara máximos en 2011, han reducido enormemente su producción.