Inversión

La banca española defiende la venta de fondos en oficinas

La banca española está muy pendiente de la definición final de la nueva directiva europea sobre productos financieros, MiFid II

Sede del Banco de España, en Madrid.
Sede del Banco de España, en Madrid.

El futuro del negocio de la distribución de fondos de inversión se juega en Bruselas. Es en las instituciones comunitarias donde está terminando de definirse la normativa que puede cambiar por completo el panorama de la industria de gestión de activos. Se trata de la directiva sobre mercados de instrumentos financieros (conocida como Mifid II).

Aunque la Comisión Europea y el Parlamento han aceptado retrasar la entrada en vigor de esta regulación hasta 2018 para dar más tiempo a la banca a adaptare, las entidades financieras españolas están muy preocupadas por la redacción final de la directiva.

  • Dos temas espinosos

En concreto, hay dos asuntos que inquietan al sector. Por un lado, los actuales borradores no recogen de forma explícita el modelo de distribución de fondos que caracteriza al sector bancario en España, la comercialización a través de sucursales. Por otro lado, la nueva regulación de las forma de aplicar comisiones tiende a obligar a que el inversor pague por adelantado si quiere recibir algún tipo de asesoramiento, lo que puede dejar fuera del sistema a muchos pequeños clientes.

El problema afecta tanto a los bancos, como a las antiguas cajas de ahorros y a las cooperativas de crédito. Da igual el modelo. En todos los casos, han encontrado en los fondos de inversión un producto ideal para combatir los tipos cero: ofrecen algo de rentabilidad alternativa a unos depósitos anémicos y consiguen aumentar las comisiones.

Portavoces de las tres patronales del sector (AEB, bancos; CECA, cajas de ahorros y Unacc, cooperativas de crédito) mostraron ayer sus temores ante la entrada en vigor de Mifid II, durante la celebración de una jornada sobre regulación financiera organizada por Inverco, la asociación de gestoras de fondos.

  • En defensa del modelo

“La actual redacción de MiFid II no recoge el modelo de distribución de fondos español, basado en una extensa red de sucursales, un modelo muy adecuado para los clientes minoristas”, apuntó Patricia Rodríguez, de la AEB.

El sector se muestra optimista de cara a sus peticiones, porque el parlamentario europeo encargado ponente de MiFid II se ha mostrado abierto a reconocer la espicificidad del modelo español de gestión de activos, a través de una extensa red de oficinas.

“Las sucursales bancarias seguirán teniendo un papel primordial de cara al futuro, también en la venta de fondos de inversión”, explicó Antonio romero, de CECA.

También Ignacio Santillán, director general del Fondo de Garantía de Inversiones defendió el modelo de oficina bancaria como muy adecuado, gracias a “plantillas con una buena formación, que realizan test de idoneidad para el inversor”.