El sector teme la entrada en vigor de la directiva Mifid II

Bruselas amenaza el nuevo filón de la banca: los fondos de inversión

El borrador de la nueva normativa limita el cobro de comisiones por la distribución de fondos

El año pasado las gestoras ingresaron 1.300 millones de euros por comisiones de fondos

Elvira Rodríguez, presidenta de la CNMV.
Elvira Rodríguez, presidenta de la CNMV.

Los ingresos generados por la venta de fondos de inversión, planes de pensiones y seguros se han convertido en un asidero fundamental para la banca. Especialmente en un periodo en el que los tipos de interés cercanos a cero han estrechado como nunca los márgenes que cobran por prestar dinero.

Durante el pasado ejercicio, el centenar de gestoras registradas en la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) ingresó más de 1.300 millones de euros de comisiones (un 30% más que el año anterior) y reportó a sus grupos (bancos en su mayoría) un beneficio conjunto de 387 millones de euros.

El caso Banco Madrid y la seguridad jurídica

La presidenta de la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), Elvira Rodríguez, explicó ayer que la controversia con los administradores concursales de Banco Madrid sobre los fondos de inversión de la entidad intervenida “puso en riesgo la seguridad jurídica de estos productos”.
La quiebra de Banco Madrid no tenía por qué afectar a los partícipes de sus fondos, pero frente a este criterio el administrador concursal consideró que el efectivo de los fondos no reunía requisitos para la separación patrimonial y debía formar parte de la masa concursal. Finalmente, en mayo, los administradores concursales de Banco Madrid cedieron en sus pretensiones y, acorde con la tesis defendida por la CNMV, decidieron traspasar los saldos en cuenta corriente de los fondos de pensiones, inversión y sicav depositados en la entidad.

La gran banca, que controla casi dos tercios de la comercialización de fondos españoles, teme que este flujo de ingresos se vea limitado en los próximos años con la entrada en vigor de la directiva Mifid II, sobre mercados financieros. El calendario previsto contempla que entre en vigor el 3 de enero de 2017, dentro de solo 15 meses.

Esta normativa, cuyo tenor literal aún se está debatiendo en Bruselas, podría revolucionar el modelo de distribución de fondos de inversión. El actual borrador limita severamente la posibilidad de que las gestoras cobren de los clientes simplemente por distribuir los fondos, y exige que aplicar una comisión se justifique en un asesoramiento efectivo. Actualmente, más del 60% de los ingresos de las gestoras se generan por la comercialización del producto, y no por la labor de gestión del fondo o de asesoramiento al cliente.

El partido sobre el futuro de la industria de fondos se está jugando en Bruselas y por ahora lo está dominando el mundo anglosajón, que defiende su modelo, basado en la existencia de asesores independientes”, apuntaba ayer Miguel Colombás, jefe de fondos de inversión en Allianz Popular Asset Management –la sexta mayor gestora del país–, durante una jornada sectorial organizada por Deloitte.

Colombas considera que el regulador europeo de los mercados ESMA tiene una tradición anglosajona que está haciendo valer este modelo en la redacción de Mifid II, aunque se mostró confiado en que la presión de países como Alemania, Francia o Italia, con un modelo más similar al español, pueda desquilibrar la balanza.

Asunción Ortega, presidenta de Invercaixa –la mayor gestora de fondos y planes de pensiones del país– considera que el actual borrador de Mifid II puede acabar perjudicando al cliente minorista. “En Reino Unido, donde se ha prohíbido la comisión por retrocesión, los asesores ya solo pueden cobrar por el asesoramiento puro. Con la nueva regulación, ya no les sale rentable dar servicio a clientes con un patrimonio inferior a 50.000 libras, así que mucha gente se ha quedado sin asesoramiento independiente. Aquí, sería aún peor, porque el patrimonio medio que los españoles tienen en fondos es de tan solo 30.000 euros”, apunta.


Dos modelos contrapuestos

“El problema de Mifid II es que parte de un análisis de la estructura de mercado incorrecta”, apunta Lázaro de Lázaro, consejero delegado de Santander Asset Management España. “Piensa que los mercados continentales son como el británico y holandés, donde predominan los asesores independientes, pero no es así. Aquí la venta se basa en la relación de confianza a largo plazo entre banco y cliente”.

Luis Megías, consejero delegado de BBVA Asset Management –segunda gestora del país–, es de la misma opinión. Recuerda que en Reino Unido el 90% de fondos se vende a través de asesores independientes mientras que en España, el 90% se vende a través de bancos. “La nueva normativa debe respectar el esquema de distribución de cada país”, defiende. “Esperemos que el sistema actual se mantenga, y que con Mifid II solo se toquen aspectos relacionados con la atención y el servicio al cliente. Cada vez las comisiones van a ser más explícitas, pero creo que será positivo para que el cliente dé mayor valor al asesoramiento y a la gestión”.

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