Wenceslao Bunge

Un banquero de la casa

Un banquero de la casa

"Nuestro negocio es un negocio de personas, de confianza, por eso no se puede pensar en el corto plazo, hay que pensar en el largo plazo”, así es como Wenceslao Bunge, el nuevo CEO de Credit Suisse para España y Portugal, describe la pasión de su vida: la banca de inversión.
Apasionado de su trabajo, el nuevo CEO de Credit Suisse tiene detrás un amplio currículum en el banco suizo. Lleva 23 años en la entidad, donde ha encabezado varias divisiones de vital importancia en todo el mundo. Ha realizado operaciones en Latinoamérica desde Nueva York, Brasil, en el área inmobiliaria para EMEA (Europa, Oriente Medio y África) y a escala mundial. Apenas un año después de incorporarse a Credit Suisse en España como responsable de la banca de inversión del grupo, Bunge ha sido ascendido a consejero delegado de la firma en España y Portugal y seguirá manteniendo sus anteriores puestos, supervisando las actividades de la banca de inversión y los mercados de capitales y siendo el máximo corresponsable mundial del sector inmobiliario del grupo.

Bunge adora su trabajo y cree firmamente que las personas solo pueden destacar en actividades con las que de verdad disfruten

Tras licenciarse en Económicas y Administración y Dirección de Empresas por la Universidad de Buenos Aires (Argentina, 1988), trabajó durante 5 años en Bunge&Born, uno de los mayores grupos económicos de Latinoamérica. En 1993 se unió a Credit Suisse como analista en Nueva York, especializándose en Latinoamérica y en 1995 se trasladó a Brasil con su familia para ayudar a abrir la sucursal del banco en São Paulo. Pasó cinco años allí, durante los cuales realizó transacciones y negocios con las principales compañías españolas y portuguesas que en aquel momento realizaban fuertes inversiones en Latinoamérica. Participó en algunas de las grandes privatizaciones del sector energético, de suministros públicos y telecomunicaciones. En el año 2000 decidió trasladarse a Europa para gestionar el flujo de capital europeo hacia Latinoamérica y pasó mucho tiempo viajando a España y Portugal. Desde el principio pensó incorporarse en España, pero decidió probar antes durante un año en Londres y al final se quedó 16. Desde la capital británica estuvo trabajando para España y Portugal, cooperando con operaciones en el sector financiero, inmobiliario, tecnológico, construcción y telecomunicaciones. Una vez asentado en Londres, Bunge tuvo distintos cargos dentro del banco suizo. En 2002 se incorporó al equipo de real estate y, en 2006, dirigía la actividad en Europa. En 2009 también pasó a coliderar los equipos europeos de consumo, retail, salud e inmobiliario y en 2011, tomó la batuta del equipo inmobiliario en todo el mundo.

Respecto a la situación de Credit Suisse en España, Brunge asegura que en la entidad no están “orgullosos de la presencia del banco en España en los últimos tres años. Hemos perdido el liderazgo que nos corresponde en banca de inversión. Por diferentes circunstancias no tenemos los resultados que debe tener Credit Suisse en el país”.

Llegó a la península ibérica hace seis meses y, a pesar de llevar poco tiempo, Bunge ha ido conociendo directamente el terreno para asumir su nuevo cargo. El trabajo le entusiasma, tanto que prefiere quedarse en la oficina “hasta la 1,00h de la madrugada y volver otra vez a las 8,00h de la mañana antes que estar en el hotel”, asegura. Wenceslao Bunge adora su trabajo y cree firmemente que las personas solo pueden destacar en actividades con las que de verdad disfruten.
Casado desde hace dieciocho años, su mujer es uruguaya y considera que también su mejor socio. Tienen cinco hijos, dos niñas y tres niños. Dos de ellos nacieron en Brasil y los otros tres en el Reino Unido. Cuando habla de aficiones, el nuevo CEO del banco suizo asegura que le gusta el deporte en general, le habría encantado ser jugador de tenis profesional y, de hecho, su primer trabajo fue como entrenador de tenis en Buenos Aires mientras estudiaba en la universidad. Le apasiona el rugby y el fútbol. Otra de sus aficiones son las motos, aunque se podría decir que su mayor pasión, además de su trabajo, es pasar tiempo con su familia y amigos. Aprecia mucho la discreción y su principal prioridad es proteger a los suyos y dedicarles tiempo. Vive en Madrid y su familia en Londres desde que se mudaron en el año 2000, pero asegura que les visita siempre que puede.

Bunge admira profundamente a su compatriota, el Papa Francisco y asegura que como líder le gusta citar a Nelson Mandela, porque le fascina “la capacidad que tenía de liderar de manera inclusiva y no vengativa”. Le preocupa la incertidumbre política actual que vive España y cómo pueda afectar al sector financiero, pero es de los que aseguran que siempre hay que ver la parte positiva en todo. “Recuperaremos la posición que nos corresponde. Credit Suisse debe estar entre los tres o cinco primeros bancos de España en 2018”, insiste Bunge, con más ganas que nunca de afrontar este nuevo reto.