El futuro de las pensiones

Nadie quiere subir las cotizaciones para pagar las pensiones

PSOE y Podemos quieren financiarlas con impuestos y el PP con más empleo

La pensión media supera por primera vez los 900 euros, mientras la media de jubilación ya está por encima de los 1.000

El sistema público de pensiones en España Ampliar foto

La Seguridad Social tiene un grave problema financiero en el medio plazo. Tal y como está configurada la estructura de ingresos y gastos del sistema de pensiones se espera que este organismo incurra en déficits anuales de alrededor de 15.000 millones de euros, algo que empeorará notablemente entre 2035 y 2045, cuando se jubile el grueso de los trabajadores nacidos en el baby boom.

El sistema destinó en abril 8.445 millones de euros a pagar la nómina de 9,3 millones de pensiones. Esto supone que el gasto en pensiones crece a un ritmo cercano al 3% mientras que los ingresos para pagar estas prestaciones crecen menos de la mitad, en el entorno del 1,5%; además de arrastrar una merma de ingresos acumulada en la crisis de unos 47.500 millones de euros. De hecho, el incremento del gasto será inevitable fundamentalmente por dos efectos: el aumento del número de pensiones debido al efecto de la demografía y, en segundo lugar, al encarecimiento de las nuevas pensiones, que son un 30% más caras que las de los que fallecen, por haber tenido mejores y más largas carreras de cotización.

Este efecto, unido a las revalorizaciones y subidas anuales de las pensiones, ha hecho que la prestación media del sistema, que era de 646 euros mensuales hace diez años, haya superado en abril los 900 euros al mes por primera vez en la historia y los 1.000 euros la de jubilación. En este escenario, varios responsables de empleo de los principales partidos políticos admitieron ayer –en una mesa redonda organizada por la Asociación de Periodistas de Información Económica (APIE)– la existencia de este problema de financiación del sistema de pensiones. Pero también coincidieron en que, de todo el abanico de soluciones posibles, la única que rechazaron todos de plano fue la de incrementar los tipos de cotización, esto es, lo que aportan empresarios y trabajadores a las arcas del sistema.

“No hay ningún margen para subir las cotizaciones a la Seguridad Social”, aseveró la secretaria de Empleo del PSOE y portavoz socialista en la Comisión de Empleo del Congreso, Mariluz Rodríguez. Dicho esto, reconoció que “el sistema hay que sostenerlo” y que, por tanto, si no se aumentan los ingresos por el lado de las cotizaciones, se deberá pagar una parte de las pensiones con impuestos. En ese punto retomó la propuesta electoral socialista de crear un tributo finalista, similar al francés, para financiar el sistema de protección social.

Por su parte, el secretario de Estado de Empleo, Juan Pablo Riesgo, que representó al PP en esta mesa redonda, fue más allá al asegurar que entre los planes de los populares no solo no está subir las cotizaciones ,sino que su intención es “reducirlas en el medio y largo plazo”. Y aunque los populares comparten la necesidad de costear una parte de las pensiones con impuestos, la principal apuesta del PP para reequilibrar las cuentas de la Seguridad Social es “garantizar la creación de más empleo”.

Sin embargo, el presidente de la Comisión de Empleo del Congreso y diputado de Podemos, Alberto Montero, argumentó a Riesgo que la creación de empleo no será suficiente para reequilibrar las cuentas de la Seguridad Social. Dicho esto, también rechazó el incremento de las cotizaciones, “por estar entre las mayores de Europa. Esto es así solo en la aportación empresarial, no respecto a la de los trabajadores. Los españoles destinan el 4,7% de su sueldo para pagar las pensiones, frente al 17% de los asalariados alemanes, el 10,2% de los franceses o el 7,2% de los italianos. Pero aumentar la cotización del trabajador se traduciría en un menor salario, algo que ningún partido está dispuesto a defender, y menos ante una nueva cita electoral.

Izquierda y derecha en lo laboral

“Esto parece el primer debate de precampaña”. Así empezaba ayer la secretaria de Empleo del PSOE, Mariluz Rodríguez, su intervención en una jornada sobre Las reformas laborales del próximo Gobierno organizadas por la (APIE). Y, efectivamente, los responsables del PP, PSOE, Podemos y Ciudadanos retomaron sus propuestas de la reciente campaña electoral. De hecho, pareció incluso que el acuerdo entre el PSOE y Ciudadanos ni siquiera había existido, porque Rodríguez arremetió, no solo contra el contrato único que volvió a poner encima de la mesa el portavoz de Ciudadanos en la comisión de Empleo, Sergio del Campo; sino también contra el contrato estable y progresivo con indemnización por despido creciente, incluido en el pacto de la formación naranja con el PSOE.

En sus propuestas en materia laboral los políticos se alinearon ayer en los ejes de izquierda (PSOE y Podemos) y derecha (PP y Ciudadanos). Los primeros centraron sus propuestas en recuperar cuatro cuestiones: derechos laborales, salarios, el equilibrio de fuerzas en la negociación colectiva y el prestigio de los sindicatos. Mientras que el PP y C’s coincidieron en la necesidad de flexibilizar el mercado y crear el sistema de mochila austríaca como indemnización por despido.

Pero la principal novedad la aportó el nuevo líder de UGT, Pepe Álvarez, quien advirtió que ante próximas reformas su sindicato antepondrá la movilización a la negociación y el acuerdo.