Cuentas públicas

España, el quinto país de la UE con menos ingresos públicos

Solo Letonia, Lituania, Rumania e Irlanda recaudan menos que la Administración española.

Cuentas públicas de la UE Ampliar foto

España ha realizado en los últimos años un esfuerzo notable para reducir los números rojos. El déficit público ha pasado del 11% del PIB registrado en 2009 –el nivel más elevado de la historia reciente– a cerrar en el 5,1% el año pasado. A pesar de esta reducción de los números rojos, el desequilibrio de las cuentas públicas continúa siendo uno de los principales problemas de la economía española. Sólo Grecia presenta un déficit público superior al español (7,2% del PIB).

Así lo reflejan los datos publicados ayer por Eurostat, que muestran que el déficit público en el conjunto de la UE se sitúa en el 2,1% del PIB, por debajo del límite del 3% que fija el Pacto de Estabilidad y Crecimiento. Grecia, España, Portugal, Reino Unido, Francia y Croacia son los únicos países que incumplen este límite. El resto se encuentra por debajo. De hecho, cuatro Estados miembros (Suecia, Estonia, Alemania y Luxemburgo) registraron superávit, es decir, ingresaron más de lo que gastaron.

Seis países europeos rebasan el límite del 3% de desfase que exige Bruselas

España destaca por ser uno de los países que menos ingresos públicos logra. En 2015, la recaudación alcanzó el 38,2% del PIB, muy lejos de la media de la zona euro (46,6%). Solo Letonia, Lituania, Rumanía e Irlanda cuentan con menos recursos públicos. Finlandia, Dinamarca y Francia son los países con más ingresos. Recaudan por encima del 50% de su PIB.

La crisis económica y el pinchazo de la burbuja inmobiliaria, que generaba abultados ingresos para las arcas públicas, provocó el derrumbe de la recaudación. En 2009, España ingresaba el equivalente al 40,9% del PIB y, en 2011, el nivel bajó hasta el 34,8%. Sólo en 24 meses, la recaudación cayó en 66.600 millones, lo que provocó un boquete inmenso en las cuentas públicas y llevó primero al Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero y después al de Mariano Rajoy a subir los impuestos.

En 2015, los ingresos públicos cayeron ligeramente respecto al ejercicio anterior en un contexto en el que entró en vigor la reforma fiscal del Gobierno que incluyó una rebaja de tipos impositivos en el IRPF y el impuesto sobre sociedades.

Por el lado del gasto público, España también se encuentra por debajo de la media, aunque la distancia es menor. El conjunto de la Administración gastó el año pasado 468.421 millones, el equivalente al 43,3% del PIB frente al promedio del 48,7% de la zona euro. A pesar de los ajustes, España hoy gasta más dinero que en 2007, cuando el peso del sector público ascendía al 38,9% del PIB. Ello es así porque, si bien se han aplicado recortes a muchas partidas, el gasto en desempleo, intereses de la deuda y pensiones se ha incrementado con fuerza en los últimos años.

Aun así, respecto a 2009 –el último año en que el Gobierno combatió la crisis con medidas expansivas–, el gasto público se ha reducido en casi 25.500 millones. Partidos como Podemos y, en menor medida el PSOE, defienden que España debería converger con Europa en su nivel de gasto público. En cambio, el Partido Popular señala que la experiencia demuestra que la economía española funciona a buen ritmo con un sector público que se mantenga por debajo de la media europea.