Asamblea CEOE

El Rey pide "un entorno favorable para la actividad empresarial”

Felipe VI, el líder de CEOE, Juan Rosell y el presidente del BBVA, Francisco González, coinciden en que España aún necesita más años de crecimiento para superar la crisis

A la recuperación económica española aún le queda mucho camino que recorrer. Este es el mensaje en el que han coincidido hoy el Rey, Felipe VI; el presidente de la patronal CEOE, Juan Rosell y el presidente del BBVA, Francisco González. En sus intervenciones en la Asamblea General anual de la organización empresarial los tres han considerado que España necesita muchos más años de crecimiento económico para salir efectivamente de la crisis.

En ese sentido la demanda de Felipe VI a favor de la actividad empresarial ha sido muy clara: “España necesita mantener un ritmo de crecimiento sostenido y estable y garantizar un entorno favorable para la actividad empresarial, que genere riqueza y empleo”, ha dicho en este acto celebrado en la nueva sede del BBVA. Y ha añadido que “a pesar de la mejora de la evolución económica, queda todavía mucho por hacer”.

“Necesitamos un nuevo y largo periodo de crecimiento de la economía, no bastan dos años, harían falta un par de lustros” ha dicho el líder de CEOE, Juan Rosell. En su opinión, España aún cuenta con “dos grandes agujeros”, que son el endeudamiento y el déficti, en materia de cuentas públicas y el elevado desempleo. Estas cuestiones podrían, según Rosell, lastrar la economía en un futuro no lejano.

Mientras que Francisco González también se ha quejado de que “pese a la política monetaria tan expansiva, la recuperación sigue siendo muy débil” y ha señalado que “el crecimiento está en un momento muy complejo” debido a la incertidumbre sobre lo que vaya a hacer la economía china; a la importante caída de los precios del petróleo; y al reto del impacto de los refugiados y la inmigración al que se enfrenta Europa.

A pesar de lo decisivo de esta semana en términos políticos, han sido muy pocas las referencias a esta situación en las intervenciones públicas en la Asamblea de CEOE. Si bien, Rosell sí reconoció “la dificultad de llegar a una solución” en la formación de Gobierno, por lo que manifestó la confianza empresarial en los partidos para que alcancen dicha solución “cuanto antes mejor”.

Por su parte, Felipe VI no hizo ninguna referencia expresa a la ausencia de Gobierno ni a la clase gobernante pero, en clara contraposición, manifestó su “sincero agradecimiento a los agentes económicos y sociales por su capacidad de entendimiento y de colaboración en momentos de tanta dificultad, teniendo siempre en el horizonte la meta del interés general”.

Esto se ha interpretado por muchos de los asistentes como un tirón de orejas del Rey a la clase política a la que pedía veladamente que imiten a los empresarios y a los trabajadores, que sí han sabido entenderse en los momentos de crisis.