Banca

El impacto de los tipos negativos en Santander es del 25%

El fondo de rescate europeo (MUR) ha abierto ya algún proceso de intervención temprana de entidades europeas

Fotografía de la imagen del Banco Santander en una oficina del banco, uno de los que ha anunciado que cerrará varias sucursales. EFEArchivo
Fotografía de la imagen del Banco Santander en una oficina del banco, uno de los que ha anunciado que cerrará varias sucursales. EFE/Archivo EFE

El impacto de los tipos de interés negativos y la digitalización se ha vuelto un quebradero de cabeza para la banca española y europea, que logra remontar así remontar su baja rentabilidad. El consejero delegado de Santander, José Antonio Álvarez, reconoce que el 25% del negocio de Santander “está afectado por tipos negativos”.

Terreno resbaladizo. Ese es el camino que atraviesan en la actualidad los bancos españoles, y en general europeos. Los tipos de interés negativos con los que tienen que operar las entidades financieras están cambiando las reglas de juego del sector, o eso parece. De momento, el número dos de Santander, José Antonio Álvarez, ha estimado que el “25% de nuestro negocio está afectado por tipos negativos”.

España y Portugal son los dos mercados más influenciados por estos tipos negativos, según Álvarez, quien reconoció, además, la dificultad del sector para generar ingresos. Álvarez se quejó de que en este momento muchas entidades están por debajo de la rentabilidad del coste de capital y eso “no es sostenible a largo plazo”.

El directivo explicó que dado el actual entorno, los principales retos de la banca son elevar la rentabilidad y rediseñar la relación con el cliente, y para ello su estrategia se centra en elevar sus ingresos, mejorar la eficiencia y optimizar el capital. Y añadió que los mercados maduros en los que Santander opera, como España, no ofrecen “demasiadas” oportunidades, para mejorar los ingresos, algo que sí ocurre en los países emergentes, pero reconoció durante su intervención en el XXIII Encuentro del Sector Financiero, organizado por Deloitte, ABC y la Sociedad de Tasación, que en los primeros “podemos obtener más rentabilidad”.

La directora de España y Portugal de BBVA, Cristina de Parias, alertó de la “guerra” en la que se encuentra inmersa el sector para captar nuevos clientes. “Todos los jugadores estamos compitiendo a precios muy ventajosos”, afirmó. Una batalla que se traduce en “presiones en las rentabilidades”.

Su homólogo en Santander, Rami Aboukhair, mientras, coindió con De Parias por la transformación del sector, con una cada vez mayor apuesta por la digitalización y menos oficinas, pero más potentes, que den servicio a un mayor número de clientes. Y como ejemplo Aboukhair puso Santander en Reino Unido, país en el que cuenta con 15 millones de clientes, que operan en 850 sucursales (en España terminará este año con unas 3.000 tras el cierre de 450).

Pero pese a la vuelta de tuerca que tiene que llevar a cabo otra vez la banca española en ajuste en oficinas y plantilla, el director general de operaciones y desarrollo corporativo de Sabadell, Miguel Montes, y el director general de personas, medios y tecnología de Bankia, Antonio Ortega, coincidieron en destacar las oportunidades que ofrece la digitalización para mejorar la rentabilidad del sector bancario.

Otro tema que se abordó ayer fue el del crédito. Todas las entidades coincidieron en que por fin este año el volumen de crédito crecerá, aunque ligeramente. El número dos de Bankia, José Sevilla, avanzó que la entidad elevó un 30% la concesión de nueva financiación a pymes y autónomos durante el primer trimestre. Durante su intervención Sevilla confió en que Standard & Poors eleve la calificación de Bankia este año.

La presidenta de la CNMV, Elvira Rodríguez, declaró a la prensa que el tiempo apremia para encontrar una solución, para la nacionalizada BMN. El Frob ha pedido a Bruselas que elimine las trabas para la fusión de BMN con Bankia, a la vez que el BCE apremia a España a concluir la privatización de ambos bancos.

Mientras, el consejero ejecutivo del MUR (Mecanismo Único de Resolución), Antonio Carrascosa (antes director general del Frob), responsable de de resolver aquellas entidades de la zona euro en dificultades, informó que esta institución ha abierto ya algunos procesos de intervención temprana, aunque no quiso dar detalles. Solo explicó que ello ha sido posible gracias a la colaboración con el BCE. Carrascosa explicó que el MUR no dudará en intervenir una entidad si no cumple con los ratios de capital, al contrario de lo que, según él, le ocurrió a otros supervisores nacionales durante la crisis.

El MUR, además, ya ha validado 43 planes de resolución transitorios de las grandes entidades europeas. En los próximos meses se irán aprobando el resto y se comunicará al sector el colchón de capital anticrisis (MREL) que debe tener cada entidad. Para ello, este fondo de rescate ya está analizando el pasivo del sistema financiero.

Linde dice que España no ha superado sus desequilibrios

El gobernador del Banco de España, Luis María Linde, advirtió ayer de que España no ha conseguido superar sus desequilibrios estructurales de forma necesaria, ya que sigue manteniendo una alta tasa de paro y un alto endeudamiento, y todo ello, sin haber conseguido la consolidación fiscal.

El gobernador aseguró que aunque la mejora económica de España ha sido uno de los rasgos más destacados de la evolución reciente de la eurozona, difícilmente esa recuperación se podrá seguir apoyando en factores externos como la caída del precio del crudo y la política fiscal, unida a la monetaria. En su opinión, la caída del precio del petróleo impactará en menor medida en la economía, en tanto que prevé que habrá una política fiscal restrictiva hasta que no se alcance la consolidación fiscal.

El tipo de cambio tampoco supondrá un estímulo significativo, según dijo el gobernador del Banco de España, institución que ha rebajado las previsiones de crecimiento hasta el 2,7% en 2016, y al 2,3% en 2017.
“Estamos lejos de haber corregido los desequilibrios de la crisis”, recalcó Linde, para quien uno de los retos más importantes que tiene la economía española es reducir la tasa de paro, y en especial el desempleo de larga duración, puesto que esta situación afectará de forma negativa a las pensiones. En este sentido, advirtió de que “no será posible reducir el paro estructural en un marco que no tenga en cuenta las condiciones de competitividad de cada empresa y los desequilibrios que existen entre los costes laborales de los trabajadores fijos y temporales”.

El segundo reto al que tiene que hacer frente España, según dijo, es la elevada deuda pública, que implica grandes necesidades de financiación e incrementa la vulnerabilidad de la economía. Igualmente, la reducción del déficit público “es crucial para mantener la credibilidad” alcanzada por España, alertó.