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Booking entona el ‘mea culpa’ y se sienta con los hoteleros españoles

Un móvil con la aplicación de Booking para encontrar el establecimiento hotelero.
Un móvil con la aplicación de Booking para encontrar el establecimiento hotelero.

El portal de reservas por internet Booking y los hoteleros españoles han dado un primer paso de acercamiento. Se han sentado a hablar para tratar de alcanzar un acuerdo que lime uno de sus principales puntos de desencuentro: las cláusulas que impone la compañía a los hoteleros para que no ofrezcan tarifas más económicas en sus propias webs.

La agencia de viajes online Booking, propiedad de la multinacional Priceline y una de las plataformas líderes en reservas hoteleras en España, ha dado un giro de 180 grados en su relación con los hoteles. La plataforma ha iniciado conversaciones con los hoteleros españoles, casi un año después de que anunciara un acuerdo con las autoridades de la competencia francesas, italianas y suecas, en coordinación con la Comisión Europea, para cambiar su política comercial y suavizar la cláusula de paridad de precios.

Un cambio que tenía que haber entrado en vigor el pasado mes de julio pero que acabó en humo. Francia y Alemania zanjaron el asunto al prohibir por ley que en los contratos entre las agencias de viajes online y los propietarios de los alojamientos turísticos se fijara la prohibición a ofrecer tarifas más bajas en canales de venta directa, online y offline, por considerarlas abusivas.

Los hoteles quieren evitar los comentarios falsos de usuarios en TripAdvisor

Ahora, casi un año después del primer acercamiento con Bruselas, fuentes de Booking reconocen que están cooperando con las autoridades comunitarias y que las conversaciones avanzan de forma positiva. Es más, aseguran que están trabajando con la industria hotelera para “estar más cerca de ellos”.

Booking ha optado en los últimos meses por “cambiar su actitud hacia las hoteleras”, explican desde la patronal del sector, la Confederación Española de Hoteles y Alojamientos Turísticos (Cehat). Una circunstancia que también transmiten desde Booking, donde reconocen que para ellos es algo nuevo: “Somos una empresa tecnológica y no teníamos tradición de diálogo con el sector”, afirman.

Unas conversaciones, iniciales por el momento, pero con las que la compañía tecnológica quiere demostrar la importancia que otorga al mercado hotelero español.

Tanto empresarios hoteleros como Booking estarían así trabajando para limar diferencias. Entre ellas, la política de precios que fija el grupo al sector, la oferta de alojamientos turísticos que comercializa en su plataforma, la transparencia en cuanto a la competencia que hace la empresa con los hoteleros en Google con su contenido promocionado, Adwords, y un mayor esfuerzo para evitar el auge de comentarios falsos. Sobre esto último, los gestores critican la desprotección que suponen y el perjuicio que les ocasionan los comentarios malintencionados que algunos usuarios realizan en webs como Booking o TripAdvisor.

Fuentes de Booking comentan además que están trabajando para adaptarse a las distintas normativas autonómicas en materia de viviendas de uso turístico. Así, en el caso de Cataluña donde es preciso que los propietarios de pisos turísticos cuenten con una licencia de uso, la plataforma del grupo Priceline envió un requerimiento a cerca de 3.000 propietarios y tan solo no contestaron 500, según reconocen fuentes de Booking. Desde la compañía apuntan además que a medida que el resto de normativas autonómicas estén claras se irán adaptando a ellas, como es el caso de la legislación de la Comunidad Valenciana. Con esta decisión, Booking pretende fomentar un cambio de percepción y dar más garantías al consumidor.