La primavera la sangre altera -- España bate récords pero hay que mantener la prudencia

Después de superar a todas las economías desarrolladas en 2015 con un crecimiento de 3,2%, el último pronostico del Fondo Monetario Internacional para 2016 prevé que el PIB de España aumentará un 2,6%. Es una marca impresionante, especialmente teniendo en cuenta la brusca desaceleración e incluso la recesión de muchos países emergentes. Seguramente batiremos otro récord de llegada de turistas teniendo en cuenta los problemas de seguridad e inestabilidad de muchos países del norte de Africa y Oriente Medio. Ni EEUU ni los principales integrantes del G7 van a crecer al 2,6%. Siguen creciendo nuestras exportaciones, y el consumo, inversión y construcción son también motores que impulsan nuestra economía. Pero hay que ser prudentes. Nuestro déficit público aún está en el 5,1% del PIB, y nuestra deuda pública y privada es asimismo muy alta. No hay que volver a caer en el sobreconsumo. Las familias y empresas deben invertir con criterio, no gastar de manera irresponsable. El paro aún está en el 20%, aunque el real es muy inferior debido a la economía sumergida. Hay asimismo factores que no dependen de nosotros y que pueden afectar a la economía internacional. El Reino Unido celebrará el 23 de junio un referéndum sobre su permanencia en la UE. Aunque el sí es aún favorito, un voto a favor de la salida de la UE tendría consecuencias muy nefastas para la economía internacional, generando nerviosismo sobre la negociación de la salida del Reino Unido del mayor mercado común del mundo. La agresividad de Putin en Europa oriental -- acosando a navíos de EEUU en aguas internacionales, así como a las repúblicas Báticas y Polonia -- es preocupante. China se muestra muy agresiva en el mar de China oriental. Todas estas incertidumbres deben llevarnos a ser prudentes. Aunque en España estamos logrando crecer mucho, no podemos controlar los riesgos geopolíticos y económicos internacionales.

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